Sureste Asiático La inacción prepara el terreno para una futura catástrofe de refugiados

Los gobiernos del Sureste Asiático no han adoptado aún medidas suficientes para proteger a las personas refugiadas y migrantes un mes después de una cumbre clave para abordar la crisis causada por la existencia de miles de personas abandonadas en embarcaciones en el mar en los últimos meses, ha afirmado hoy Amnistía Internacional en una carta abierta.

En la Reunión Especial sobre Migración Irregular en el Océano Índico celebrada en Bangkok el 29 de mayo participaron 17 países para hablar de la crisis humanitaria que se desarrolla en el mar de Andamán y la bahía de Bengala.

La inacción de hoy podría preparar el terreno para una catástrofe futura. Aunque podría parecer que lo peor de la crisis inmediata en el mar ha terminado, es probable que se agrave de nuevo cuando comience la temporada de navegación.
Richard Bennett, director del Programa Regional de Asia y Oceanía de Amnistía Internacional

"Un mes después de la cumbre de Bangkok, hay pocos indicios de que los gobiernos estén haciendo lo necesario para abordar la desesperada situación de los migrantes y refugiados. La coordinación de las operaciones de búsqueda y socorro es aún insuficiente, y no existen medidas de protección claras para las personas que han desembarcado en sus costas", afirmó Richard Bennett, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional.

La Organización Internacional para las Migraciones calculaba en mayo que había hasta 8.000 personas —refugiados y migrantes procedentes principalmente de Myanmar y Bangladesh— abandonadas en barcos en el mar cerca de Tailandia.

Indonesia y Malasia se comprometieron entonces a proporcionar protección temporal a un máximo de 7.000 personas al año con la condición de que terceros gobiernos se ocupen de su reasentamiento o repatriación.

La próxima temporada de navegación comenzará probablemente en octubre, cuando el mar esté más en calma y los refugiados y migrantes embarquen de nuevo para salir de sus países de origen.

"La inacción de hoy podría preparar el terreno para una catástrofe futura. Aunque podría parecer que lo peor de la crisis inmediata en el mar ha terminado, es probable que se agrave de nuevo cuando comience la temporada de navegación. Quienes se enfrentan a la persecución en su país de origen seguirán huyendo para buscar asilo. Es crucial que los gobiernos de la región adopten medidas para garantizar que no se pierden más vidas y que existen medios seguros y legales para solicitar asilo o migrar", dijo Richard Bennett.

En su carta abierta, Amnistía Internacional insta a los gobiernos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), Australia y Bangladesh a que adopten medidas urgentes para abordar la crisis. Los ministros de Asuntos Exteriores de la ASEAN tienen previsto reunirse en Kuala Lumpur (Malasia) del 1 al 6 de agosto de 2015.

Las medidas deben incluir el aumento de los esfuerzos coordinados de búsqueda y socorro, garantizando que se protegen y se respetan los derechos humanos de migrantes y refugiados, y abordando las causas originarias de la crisis actual, concretamente pidiendo al gobierno de Myanmar que ponga fin a la discriminación sistemática de la minoría rohingya.

"No es el momento de relajarse, sino de intensificar los esfuerzos para abordar la situación de los refugiados y migrantes que han emprendido o probablemente emprendan peligrosas travesías por mar. Este último episodio de una crisis prolongada no ha acabado en absoluto y debería ocupar el primer lugar de la agenda de los gobiernos de la región. La próxima reunión de la ASEAN es otra oportunidad para adoptar medidas integrales para la acción regional", concluyó Richard Bennett.