Tailandia: Cancelación militar de acto evidencia la represión de la libertad de expresión

El hecho de que el gobierno militar tailandés haya cancelado en el último minuto un debate de expertos  sobre derechos humanos pone claramente de manifiesto que pretende silenciar las críticas, incumpliendo las obligaciones jurídicas internacionales de Tailandia, ha manifestado Amnistía Internacional.

El acto, la presentación de un informe de la ONG  Abogados Tailandeses por los Derechos Humanos sobre violaciones de derechos humanos cometidas en el año transcurrido desde el golpe militar de 2014, ha sido cancelado hoy por las autoridades tailandesas en el último minuto. Según la información de los medios de comunicación, las autoridades han dicho que había riesgo de que el acto provocara “disturbios”.

Las autoridades deben dejar de reprimir la libertad de expresión y de reunión pacífica en nombre de la seguridad. La cancelación de este acto es un claro intento de silenciar las críticas a las autoridades y un incumplimiento de su obligación de respetar la libertad de expresión.
Rupert Abbott, director de investigación de Amnistía Internacional sobre el Sudeste Asiático y Oceanía

“Las autoridades deben dejar de reprimir la libertad de expresión y de reunión pacífica en nombre de la seguridad. La cancelación de este acto es un claro intento de silenciar las críticas a las autoridades y un incumplimiento de su obligación de respetar la libertad de expresión”, ha señalado Rupert Abbott, director de investigación de Amnistía Internacional sobre el Sudeste Asiático y Oceanía.

“El grupo Abogados Tailandeses por los Derechos Humanos presentaba un informe donde se documentaban diversas violaciones de derechos humanos cometidas desde el golpe de 2014. Irónicamente, entre las violaciones documentadas figura la cancelación militar arbitraria de reuniones y actos públicos sobre temas como los derechos humanos, por lo que parece que las autoridades tailandesas acaban de demostrar la veracidad del informe.”

“Al impedir el acto, las autoridades han hecho, desde luego, un buen trabajo, llamando la atención sobre el informe y sus conclusiones.”

“La represión de la disidencia pacífica en Tailandia tiene que acabar. Los defensores de los derechos humanos, los periodistas y todos los demás ciudadanos han de tener derecho a expresarse pacíficamente sin temor a ser detenidos. También es preocupante la información según la cual había agentes vestidos de civil tomando fotografías de los asistentes a la entrada del acto: ningún miembro de Abogados Tailandeses por los Derechos Humanos debe ser víctima de detención, procesamiento ni condena por el simple hecho de dar una conferencia de prensa.”

Amnistía Internacional pide una vez más que se retiren los cargos contra todas las personas procesadas únicamente por su disidencia pacífica.

La cancelación del acto de hoy se produce tras haber presentado las autoridades cargos penales, esta misma mañana, contra cuatro activistas por su participación en una reunión pacífica, así como, anteriormente, contra estudiantes de la Universidad de Khon Kaen  por concentrarse para protestar en el aniversario del golpe de 2014.