La agenda migratoria de la CE representa un cambio positivo que los Estados miembros no deben desvirtuar

Las nuevas propuestas de la Comisión Europea (CE) sobre asilo y reasentamiento suponen un cambio positivo en el enfoque de la crisis humanitaria en el Mediterráneo que podría dar lugar a pequeños pero importantes avances a la hora de afrontar la crisis de refugiados global, ha dicho Amnistía Internacional sobre la agenda migratoria que ha dado a conocer hoy la Comisión Europea.

“Hoy hemos visto a la Comisión Europea dar un primer paso para cambiar su actitud de Fortaleza Europa frente a la crisis de refugiados, pero tendrá que aplicarlo extensamente y con el pleno apoyo de todos los Estados Miembros de la UE” ha dicho John Dalhuisen, director del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional.

Hoy hemos visto a la Comisión Europea dar un primer paso para cambiar su actitud de Fortaleza Europa frente a la crisis de refugiados, pero tendrá que aplicarlo extensamente y con el pleno apoyo de todos los Estados Miembros de la UE.
John Dalhuisen, director del Programa Regional para Europa y Asia Central de Amnistía Internacional

“La agenda migratoria no sólo reconoce claramente la necesidad de que haya operaciones de búsqueda y salvamento eficaces para impedir que los refugiados y los migrantes perezcan ahogados en el mar, sino que también reconoce que la existencia de rutas seguras y legales alternativas es esencial para reducir el número de personas que se ven obligadas a arriesgar su vida en manos de traficantes a fin de conseguir la seguridad en Europa.”

Búsqueda y salvamento

La agenda reconoce la necesidad de intensificar las tareas de búsqueda y salvamento en el Mediterráneo hasta devolverlas al nivel de la extinta operación Mare Nostrum de Italia. Confirma el aumento de los fondos asignados a la operación Tritón, que “ampliarán tanto la capacidad como el alcance geográfico” de dicha operación.

Sin embargo, no aclara explícitamente hasta dónde se ampliará la zona operativa de Tritón para garantizar la cobertura de las zonas de alta mar donde la mayoría de las embarcaciones de refugiados y migrantes encuentran problemas. Tampoco aclara si embarcaciones que realizan funciones múltiples fuera de Tritón –incluidas funciones militares y de mantenimiento de la ley– contarán con un mandato explícito necesario para dar prioridad a las obligaciones de búsqueda y salvamento en todas las ocasiones.

Dado el reciente énfasis que la UE ha puesto en la actuación militar para combatir el tráfico de personas, existe el peligro que esto conduzca a un cambio de la misión de los medios (embarcaciones y aeronaves) desplegados fuera de Tritón que los aleje de las funciones de búsqueda y salvamento.

A pesar de estas deficiencias, la agenda reconoce las operaciones que llevan a cabo los Estados miembros que utilizan actualmente sus propios medios para rescatar a personas en peligro en el mar, y deja claro que estas patrullas serán siendo necesarias “mientras persista la presión migratoria”.

“Tras la trágica muerte de miles de personas ahogadas en el mar, la Comisión Europea ha reconocido tardíamente que las patrullas navales y aéreas a lo largo de las principales rutas migratorias, incluidas las cercanas a Libia, son fundamentales. Las realicen los Estados miembros individualmente o integrados en la operación Tritón, lo que importa es el resultado: salvar vidas”, ha dicho John Dalhuisen.

Rutas seguras y legales para llegar a la UE

La agenda acepta que las personas vulnerables que no pueden permanecer en condiciones de seguridad en sus países no deben ser abandonadas en manos de traficantes y que es preciso proporcionarles rutas seguras y legales para llegar a Europa.

La propuesta de un programa de reasentamiento de la UE que implique a todos los Estados miembros, además de los programas nacionales ya existentes, es una buena idea, pero en la actualidad se queda corta: se ha propuesto el reasentamiento de 20.000 personas en los dos próximos años, una cifra que no cuadra con los 380.000 refugiados sólo de Siria que según recomienda el ACNUR deberían estar reasentados al acabar 2016. Amnistía Internacional calcula que los países de la UE deben prepararse para aceptar a unos 100.000 de estos refugiados, pero hasta ahora sólo se han comprometido a poco más de 40.000.

Es fundamental que las cifras de los programas nacionales de reasentamiento existentes de los Estados miembros no desciendan y que las del programa de la UE se incrementen para reflejar la magnitud de la actual crisis de refugiados.

Además del reasentamiento, la agenda anima a los Estados miembros a utilizar otras vías legales para ayudar a los refugiados, como los patrocinios, los permisos humanitarios y la reunificación familiar.

La Comisión Europea también propone un nuevo programa que se activaría en situaciones de urgencia para redistribuir a los solicitantes de asilo que llegan a Estados miembros de la UE que ya han recibido gran número de solicitantes de asilo.

“Si se aplica bien, se incrementan considerablemente las cantidades y se acompaña de programas nacionales de reasentamiento, un programa de reasentamiento de toda la UE administrado centralmente podría reducir el número de refugiados que emprenden estas peligrosas travesías. Esto, junto con el programa de reubicación interno de la UE, contribuiría a garantizar que la carga de la crisis mundial de refugiados se comparte de manera más equitativa entre los Estados miembros de la UE y entre la UE y otras regiones del mundo”, ha dicho John Dalhuisen.

¿Primeras líneas defensivas de la Fortaleza Europa?

La agenda presenta varias propuestas de cooperación con terceros países para controlar los flujos migratorios, que en la práctica podrían crear primeras líneas defensivas de la Fortaleza Europa en lugares tan lejanos como Níger. Muchas de estas propuestas están aún por desarrollar. Sin embargo, cualquier “centro polivalente” externo tendría que respetar las salvaguardias esenciales para garantizar la protección de las necesidades y los derechos de las personas, en especial en lo que se refiere a las normas que garantizan un procedimiento de asilo con garantías y satisfactorio y acceso a un recurso efectivo.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

El reasentamiento es un sistema por el que refugiados (no migrantes ni solicitantes de asilo) que no pueden encontrar protección adecuada en un país de acogida son reasentados en otro. Sólo los refugiados ya reconocidos como tales (por el ACNUR o por las autoridades del país de acogida) pueden ser reasentados.

La agenda admite que “[a]lgunos Estados miembros ya han hecho una gran contribución a la tarea de reasentamiento global”, pero añade que “otros no ofrecen nada –y en muchos casos tampoco realizan una contribución alternativa recibiendo y aceptando solicitudes de asilo ni ayudando a financiar los esfuerzos de otros”.

Según la propuesta de la Comisión Europea, el número de refugiados reasentados asignados a cada Estado miembro de la UE dependerá de criterios tales como su PIB, su población, su tasa de desempleo y la cantidad de personas que dicho Estado haya acogido ya.

La UE anunció recientemente sus planes de intensificar los esfuerzos para identificar, capturar y destruir las embarcaciones que utilizan los traficantes de personas antes de su uso. Si estas medidas se ponen en práctica, miles de migrantes y refugiados podrían verse atrapados en zonas de conflicto. Egipto y Túnez también han reforzado las restricciones fronterizas por temor a que se extienda el conflicto de Libia, dejando a migrantes y refugiados cuyos pasaportes a menudo han sido robados o confiscados por traficantes, bandas delictivas o sus empleadores libios, sin otra vía posible para salir del país excepto embarcarse en una peligrosa travesía hacia Europa.