Zimbabue: Debe cesar el acoso policial contra el colectivo de activistas LGBTI

Las autoridades de Zimbabue deben poner fin de inmediato a la intimidación y el acoso policial contra el colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero e intersexuales (LGBTI), ha afirmado hoy Amnistía Internacional.Según informes, desde el jueves la policía ha detenido e interrogado a al menos 10 integrantes de la organización Gays y Lesbianas de Zimbabue (GALZ), que posteriormente quedaron en libertad. Los activistas de GALZ consideran que esta operación policial pretende localizar a 44 miembros de la organización que ya habían sido detenidos arbitrariamente y recluidos ilegalmente el 11 de agosto, cuando participaban en una reunión pacífica en las oficinas de la ONG en la capital, Harare.“Se trata de una escandalosa vulneración de los derechos de estos activistas, que sufren acoso por su orientación sexual, real o supuesta”, ha manifestado Audrey Gaughran, directora del Programa para África de Amnistía Internacional.“Las autoridades deben poner fin a la actual campaña de detención arbitraria e interrogatorio de miembros de GALZ. La actuación policial constituye una flagrante violación de los derechos humanos básicos de estas personas. No han cometido ningún delito tipificado en la legislación de Zimbabue.”Cuando se produjeron las detenciones del 11 de agosto, los activistas de GALZ no habían cometido ningún delito: simplemente ejercían su derecho a la libertad de asociación y reunión pacífica. Estos derechos están plenamente reconocidos en la actual Constitución zimbabuense, en la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, y en los tratados internacionales de derechos humanos vinculantes para Zimbabue.Es probable que esta última actuación policial obligue a los integrantes del colectivo LGBTI zimbabuense a ocultarse, pues temen ser detenidos o que salga a la luz su orientación sexual, en un contexto de discriminación generalizada hacia las personas LGBTI. Esta situación podría suponer un grave peligro para sus derechos humanos, ya que, entre otras cosas, limitaría enormemente su acceso a la atención a la salud y a otros servicios, y los obligaría a vivir alejados de sus familias y sistemas de apoyo social.Según información recibida por Amnistía Internacional, inicialmente las personas fueron detenidas mientras asistían a la presentación de un informe de la organización y de un documento sobre el segundo proyecto de Constitución de Zimbabue.Cuatro policías intentaron entrar en las oficinas, y posteriormente se les unieron unos 15 agentes antidisturbios que entraron por la fuerza y agredieron a miembros de GALZ con porras y propinándoles puñetazos.Un total de 31 hombres y 13 mujeres fueron detenidos sin cargos y quedaron en libertad a la mañana siguiente, tras pasar la noche en la comisaría central de Harare.Algunos de los activistas detenidos necesitaron tratamiento médico a causa de los golpes propinados por la policía.“Además de dificultar considerablemente la labor del colectivo de defensores y defensoras de los derechos humanos, estos actos de intimidación y acoso policial contribuyen a que exista un clima de discriminación, acoso y temor entre personas que pueden ser objeto de actos violentos debido a su orientación sexual o identidad de género, ya sea real o supuesta”, ha afirmado Audrey Gaughran.