Sudán: Deben finalizar los bombardeos y permitirse el acceso de ayuda humanitaria a las regiones en conflicto

 

Amnistía Internacional ha expresado hoy su satisfacción por la petición del Consejo de Seguridad de la ONU para que se permita el acceso inmediato y sin restricciones de ayuda humanitaria a los estados de Kordofán del Sur y Nilo Azul.

El martes, el Consejo de Seguridad puso fin a meses de silencio sobre el conflicto con un comunicado de prensa dirigido al gobierno sudanés y al Movimiento de Liberación Popular de Sudán-Norte (SPLM-N).

“Este llamamiento constituye un cambio alentador, necesario desde hace mucho, con respecto al silencio que se ha venido manteniendo sobre el bloqueo de Sudán a la ayuda humanitaria en Kordofán del Sur y Nilo Azul,” ha afirmado Renzo Pomi, representante de Amnistía Internacional ante la ONU.

“Ahora, el Consejo de Seguridad debe mantener la presión sobre el gobierno de Sudán para que permita el acceso de ayuda humanitaria, y debe condenar los bombardeos indiscriminados y otras violaciones de derechos humanos que se están cometiendo en ambos estados.”

El 15 de agosto de 2011, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó un informe sobre Kordofán del Sur basado en la investigación que observadores de los derechos humanos pertenecientes a la Misión de la ONU en Sudán (UNMIS) llevaron a cabo antes de finalizar el mandato de la misión, que concluyó el 9 de julio de 2011.

El informe documentaba historias de homicidios ilegítimos, saqueos y destrucción masiva de bienes civiles, y otros hechos que podrían constituir crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

Amnistía Internacional pide al Consejo de Seguridad que siga las recomendaciones del informe, entre otras la de establecer una investigación independiente sobre las presuntas violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos en Kordofán del Sur.

La investigación también debe analizar las presuntas violaciones de derechos humanos cometidas en Nilo Azul, en donde estalló el conflicto el 1 de septiembre, tras la publicación del informe.

Las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) han vulnerado el derecho internacional humanitario en ambos estados, al realizar bombardeos aéreos a gran altitud lanzando proyectiles no guiados contra zonas habitadas por civiles. Las consecuencias de estos bombardeos son devastadoras para la población civil.

Según informes, el 6 de febrero se lanzaron cuatro bombas contra una clínica de salud y sus alrededores en Kurchi, Kordofán del Sur, que provocaron daños en la clínica y en los escasos suministros médicos que quedaban. La clínica se encuentra cerca del mercado de Kurchi, objeto de un bombardeo el 26 de junio de 2011 en el que murieron 13 civiles y más de 20 resultaron heridos, la mayoría mujeres y menores.

Según informes, al día siguiente cayeron tres bombas sobre Alabo, en las montañas Nuba de Kordofán del Sur; civiles que huían de anteriores ataques aéreos habían acudido allí en busca de refugio en cuevas y terreno escarpado.

Amnistía Internacional visitó la zona en agosto de 2011 y halló que muchas de las personas desplazadas habían abandonado sus campos durante la época óptima para el cultivo y se alimentaban con provisiones cada vez más escasas que incluían frutas silvestres.

“La población civil sigue viviendo en condiciones precarias, sin suficientes alimentos, refugio ni acceso a atención a la salud y con el temor a ser objeto de bombardeos. Es fundamental que los civiles que viven en estas zonas reciban asistencia humanitaria imparcial”, ha declarado Renzo Pomi.

Las autoridades sudanesas han restringido gravemente la asistencia humanitaria a Kordofán del Sur y Nilo Azul desde que comenzó el conflicto el año pasado. Más de 300.000 personas han quedado desplazadas por los combates, incluidos alrededor de 130.000 refugiados que huyeron a los vecinos Etiopía y Sudán del Sur al intensificarse los ataques terrestres de las SAF y el SPLM-N.

La semana pasada, Amnistía Internacional publicó un informe que documenta cómo las ventas de armas –fundamentalmente de China y Rusia– están alimentando la comisión de violaciones de derechos humanos en Darfur y otras zonas de Sudán, como Kordofán del Sur.

El actual embargo de armas, cuya ineficacia ha quedado probada, sólo afecta a las transferencias de armas a la región de Darfur.

En vísperas de la reunión del Consejo de Seguridad en la que se va a revisar el régimen de sanciones a Sudán y a renovar el mandato del Grupo de Expertos de la ONU, Amnistía Internacional hace un llamamiento para que se amplíe el embargo de armas vigente a la totalidad de Sudán.