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Sudán debe poner en libertad a activistas de derechos humanos darfuríes

Amnistía Internacional ha instado a las autoridades sudanesas a poner en libertad o acusar formalmente a ocho hombres y mujeres darfuríes que, según los informes disponibles, fueron detenidos y permanecen recluidos en régimen de incomunicación desde el pasado fin de semana, y que se cree que corren el riesgo de sufrir tortura.Según informes elaborados por activistas y ONG locales, se cree que el Servicio de Inteligencia y Seguridad Nacional (NISS) detuvo entre los días 30 de octubre y 1 de noviembre en Jartum a varios activistas, algunos de los cuales han participado en la vigilancia de la situación de los derechos humanos en Darfur, y que los mantiene recluidos.Las autoridades no han reconocido todavía que se han llevado a cabo esas detenciones, y los familiares de las personas detenidas no han recibido noticias de su paradero ni han sido informados de los motivos de su detención."Detenciones, tortura y malos tratos de activistas de derechos humanos y periodistas a manos del NISS se producen con frecuencia en Sudán, sobre todo entre personas procedentes de Darfur", ha manifestado Erwin van der Borght, director del Programa Regional para África de Amnistía Internacional."Las autoridades deben revelar el nombre y el paradero de todas las personas a las que mantienen recluidas, y o bien acusarlas de delitos comunes reconocibles o bien ponerlas en libertad de inmediato."El blanco de las últimas detenciones han sido darfuríes que trabajan para la Red de Derechos Humanos y Defensa en favor de la Democracia (HAND), coalición de organizaciones de base que publica informes sobre la situación de los derechos humanos en Darfur.Al parecer, las detenciones se han dirigido también contra personas que se cree que trabajan para Radio Dabanga, una emisora de radio sudanesa que emite noticias sobre el conflicto en Darfur. Se considera que ambas organizaciones operan desde el mismo edificio de oficinas en Jartum.En julio de 2010, el informe de Amnistía Internacional que lleva por título Agents of Fear: The National Security Service in Sudan documentaba violaciones de derechos humanos cometidas por el NISS y la represión de la libertad de expresión y asociación en Sudán que ha llevado a que defensores y defensoras de los derechos humanos, activistas y periodistas sean detenidos habitualmente por desempeñar su labor y otros hayan sido torturados o juzgados por cargos de motivación política.La Ley de Seguridad Nacional de Sudán otorga al NISS amplias atribuciones para practicar detenciones y mantener recluidas a las personas. A los agentes del NISS se les concede además una inmunidad que impide que sean procesados por actos cometidos en el desempeño de su labor."Amparados por estas leyes, los miembros del NISS han estado cometiendo violaciones de derechos humanos sin temor a que se les exija que rindan cuentas de sus actos", ha señalado Erwin van der Borght. "Se debe modificar la Ley de Seguridad Nacional de 2010 a fin de anular estas atribuciones excesivas otorgadas al NISS."El gobierno debe tomar medidas además para garantizar que el NISS no acosa ni intimida a activistas de derechos humanos y periodistas que trabajan en Sudán por el simple hecho de tratar de hacer su trabajo."