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Rechazada la apelación contra una condena a muerte en Bielorrusia

Amnistía Internacional ha instado al presidente bielorruso Alyaksandr Lukashenka a que impida que se lleve a cabo la ejecución de un hombre condenado a muerte por un doble asesinato.

El martes, 27 de octubre, el Tribunal Supremo de Bielorrusia rechazó el recurso de apelación de Andrei Zhuk contra su condena a muerte. Es la segunda condena a muerte que ha sido confirmada en el último mes.

Una vez que reciba notificación por escrito de la decisión, Andrei Zhuk , de 25 años, tendrá 10 días de plazo para solicitar el indulto al presidente Lukashenka.

A pesar de los informes médicos que la fundamentaban, el Tribunal Supremo también rechazó la denuncia de Andrei Zhuk según la cual había sido golpeado el 1 de marzo mientras estaba en prisión preventiva.

El 17 de julio de 2009, un tribunal declaró culpables a Andrei Zhuk y a otros dos hombres de haber atacado con armas y asesinado a un hombre y una mujer en febrero de 2009. Andrei Zhuk fue condenado a muerte, y a sus dos cómplices se les impusieron penas de cadena perpetua y 13 años de cárcel, respectivamente.

El abogado de Andrei Zhuk ha expresado su preocupación respecto a las violaciones de procedimiento que se produjeron durante el interrogatorio inicial de su cliente. Además, ha afirmado que la influencia de los medios de comunicación bielorrusos y una declaración hecha por el ministro del Interior, en la que calificaba a Andrei Zhuk y a sus cómplices de “criminales” antes de haber sido declarados culpables, violaron su derecho a la presunción de inocencia. 

A Vasily Yuzepchuk, condenado a muerte por asesinar a seis mujeres de avanzada edad, se le informó el 13 de octubre de que tenía 10 días para solicitar el indulto. No hay noticias de que la condena se haya ejecutado.

Información general

En Bielorrusia, el uso de la pena de muerte se ve agravado por un sistema de justicia penal deficiente que administra la pena capital vulnerando las leyes y normas internacionales relativas a esa pena. Existen indicios verosímiles del uso de torturas y otros malos tratos para obtener “confesiones”.

En Bielorrusia no se notifica a los presos condenados a muerte que están a punto de ser ejecutados y normalmente la ejecución se lleva a cabo minutos después de comunicárseles que su petición de indulto ha sido desestimada.

Primero se los lleva a una sala en la que, en presencia del director del centro penitenciario, el fiscal y otro representante del Ministerio del Interior, se les comunica que su petición de indulto ha sido desestimada y que se va a ejecutar la condena. Después son trasladados a una sala vecina donde se los obliga a arrodillarse y reciben un disparo en la nuca.

No se informa a la familia de la ejecución de su ser querido hasta que han transcurrido varios días, o a veces semanas, y tampoco se les entrega el cadáver ni se les comunica el lugar de inhumación.