• NOTICIAS

Los gobiernos africanos deben presionar a Zimbabue en relación con los derechos humanos

Amnistía Internacional advirtió el miércoles, 28 de octubre de 2009, de que Zimbabue corre el riesgo de recaer en la violencia postelectoral que asoló el país el año pasado, lo que podría debilitar la estabilidad alcanzada por la creación del gobierno de unidad en febrero.

La organización ha pedido a los ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad de Desarrollo Económico del África Austral (SADC) que visitarán Zimbabue el jueves para evaluar los ocho meses de gobierno de unidad que no ignoren la deteriorada situación de los derechos humanos.

En las últimas semanas se han practicado varias detenciones de líderes de la sociedad civil y se han recibido informes de hostigamiento e intimidación a oponentes políticos a manos de simpatizantes de la ZANU-PF en las zonas rurales. En concreto, Amnistía Internacional ha recibido informes del aumento de amenazas de violencia en las provincias de Mashonaland Oriental y Central contra conocidos simpatizantes del Movimiento por el Cambio Democrático liderado por el primer ministro Morgan Tsvangirai.

El 25 de octubre, la policía detuvo en Victoria Falls a Cephas Zinhumwe, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales (NANGO), y a Dadirai Chikwengo, presidenta de la junta directiva de la asociación, después de que la NANGO convocara un taller para directores de ONG.

“Decenas de activistas de derechos humanos y del Movimiento por el Cambio Democrático están enjuiciados sólo por ejercer sus derechos reconocidos internacionalmente, como los derechos a la libertad de asociación, de reunión pacífica y de expresión. Algunas de estas personas fueron víctimas de desaparición forzada en 2008”, ha manifestado Erwin van der Borght, director del Programa de África de Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional ha instado a los ministros de la SADC que se replanteen el papel del Comité Conjunto de Seguimiento y Aplicación (JOMIC), creado en virtud del Acuerdo Político Global con el que se estableció el gobierno de unidad, a fin de garantizar la aplicación del acuerdo, incluidos sus aspectos de derechos humanos.

“El JOMIC es ineficaz y ha caído víctima de la polarización política. Es muy débil y sólo depende de la buena voluntad de las partes enfrentadas: una receta para el desastre”, ha afirmado Erwin van der Borght.

Amnistía Internacional también ha pedido a la SADC y a la Unión Africana (UA) que se ocupen de las violaciones de derechos humanos que cometen organismos gubernamentales que controla la ZANU-PF.

“Algunos integrantes del gobierno de unidad siguen persiguiendo a quienes consideran oponentes políticos, con detenciones ilegítimas y enjuiciamientos malintencionados. Esto está alimentando la tensión en el gobierno de unidad y aumentando el miedo entre la población”, añadió Erwin van der Borght.

“La SADC debe reconocer este reciente deterioro de la situación de los derechos humanos y abordarla de inmediato, antes de que degenere aún más.”

La organización ha afirmado que para resolver la crisis de Zimbabue es fundamental frenar a los organismos de seguridad del país y poner fin a la cultura de la impunidad por las violaciones de derechos humanos. Amnistía Internacional ha pedido al gobierno de Zimbabue que lleve a cabo reformas institucionales que incluyan la reforma de los organismos de seguridad del país a fin de garantizar que respetan y protegen los derechos humanos de todas las personas en Zimbabue.