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Malaisia condena a otra persona al azotamiento por consumir alcohol en aplicación de la ley islámica

Amnistía Internacional ha instado nuevamente al gobierno de Malaisia a que ponga fin al uso del azotamiento como forma de castigo, después de que el lunes 14 de septiembre un tribunal condenase a un musulmán indonesio a recibir seis azotes con vara y a un año de prisión por consumir alcohol en un restaurante del estado de Pahang en agosto.

Nazarudin Kamaruddin, de 46 años, se encuentra en prisión preventiva desde que fue acusado el 2 de septiembre y no ha podido pagar la fianza ni la multa impuesta por el tribunal.

Su condena se produce menos de dos meses después de que el mismo Tribunal Superior de la Ley Islámica de Pahang condenase a una mujer musulmana, Kartika Sari Dewi Shukarno, a recibir seis azotes con vara y a pagar una multa de 5.000 rupias (unos 1.400 dólares estadounidenses) al declararse culpable de consumir alcohol en el bar de un hotel en diciembre de 2007.

“Estos casos son una muestra de que el azotamiento es una epidemia en Malaisia –ha manifestado Sam Zarifi, director del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional–. Desde el año 2002, se ha azotado o flagelado a más de 35.000 personas, la mayoría migrantes irregulares.”

El mismo juez que presidió el juicio de Nazarudin también había amenazado con encarcelar a Kartika durante tres años si no pagaba la multa de 5.000 rupias, algo que ella hizo finalmente.

En un principio, las autoridades de Pahang afirmaron que la condena de Kartika se aplazaría hasta que terminase el mes santo del ramadán, en torno al 20 de septiembre.

Posteriormente, el gobierno aplazó el azotamiento hasta que el Tribunal de Apelación de la Ley Islámica de Pahang revise la condena.

Kartika Sari Devvi Shukarno no ha recurrido la condena. Si finalmente se aplica el azotamiento, habrá sido la primera mujer en recibir un castigo de esta naturaleza en Malaisia.

En junio de 2009, el gobierno de Malaisia anunció que 47.914 migrantes habían sido condenados a recibir azotes con vara por delitos relativos a la inmigración desde la entrada en vigor de las enmiendas a la Ley de Inmigración en 2002. Al menos 34.923 migrantes han sido azotados con vara entre 2002 y 2008, según los archivos del departamento de prisiones del país.

Amnistía Internacional también ha pedido al gobierno que derogue todas las leyes que contemplan éste y cualquier otro castigo corporal.

“Los azotes con vara son un castigo cruel, inhumano y degradante y están prohibidos por el derecho internacional de los derechos humanos –ha declarado Sam Zarifi–. El gobierno malaisio debe hacer todo lo que esté en su mano para impedir la utilización de este castigo inhumano en cualquier circunstancia.”

En la actualidad, los golpes con vara se aplican como castigo suplementario por la comisión de al menos 40 delitos en Malaisia, pero ésta (la condena de Nazarudin) es sólo la segunda vez que se utiliza contra una persona declarada culpable de violar las leyes religiosas del país. La ley islámica se aplica sólo a las personas de religión musulmana, que suponen el 60 por ciento de una población de 28 millones de habitantes.