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La profesión docente de Zimbabue trabaja con miedo

Pese a la creación de un gobierno basado en el reparto del poder en febrero de 2009, el cuerpo docente de Zimbabue continúa sufriendo hostigamiento e intimidaciones.

Reciben amenazas de violencia de partidarios de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico, partido político del presidente Robert Mugabe. Diversos enseñantes que hablaron con Amnistía Internacional en marzo de 2009 expresaron gran preocupación por su trabajo en un entorno en el que temían por su seguridad.

Muchos profesores, en particular los maestros y maestras rurales, sufrieron hostigamiento durante las elecciones presidenciales de 2008, así que temen ser especialmente vulnerables en las siguientes, previstas para 2010.

Su empleador, la Comisión de Servicios Públicos, organismo establecido por la ley que emplea a todos los trabajadores del Estado, no ha hecho nada para garantizar la seguridad de la profesión docente. En ninguno de los casos de tortura y malos tratos a profesores de que se tuvo noticia en 2008 se ha abierto una investigación ni se ha llevado a nadie ante la justicia.

Amnistía Internacional ha pedido a la Comisión de Servicios Públicos que colabore con la Policía de la República de Zimbabue para garantizar que se llevan a cabo investigaciones imparciales e independientes sobre las torturas y malos tratos sufridos por profesores y otros funcionarios públicos entre las elecciones de marzo y junio de 2008.

Se debe poner a los responsables a disposición judicial y proporcionar resarcimiento a las víctimas. Tales medidas serían un primer paso con el que garantizar la seguridad de profesores y profesoras y mejorar el entorno en el que trabajan.

Durante las últimas elecciones de Zimbabwe, se atacó específicamente a enseñantes por considerarlos partidarios del Movimiento por el Cambio Democrático, partido político entonces en la oposición, o por su afiliación a la Unión de Profesores Progresistas de Zimbabue.

La Unión de Profesores Progresistas de Zimbabue registró siete muertes de afiliados a ella, así como más de 60 casos de hostigamiento, intimidación e incluso tortura a miembros suyos.

Muchos profesores y profesoras se vieron obligados a buscar refugio en zonas urbanas o en países vecinos, como Botsuana y Sudáfrica, tras haber sido expulsados de sus lugares de trabajo por las fuerzas de seguridad y los partidarios de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico, incluidos los veteranos de la guerra de la independencia de Zimbabue.

Muchas escuelas rurales se cerraron, pues los partidarios de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico, dirigidos a menudo por soldados, las convirtieron en bases desde las que realizar sus actividades en el periodo previo a las elecciones presidenciales de junio de 2008.