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Llamamiento a los políticos libaneses para que se centren en los derechos humanos en la campaña electoral

El 7 de junio, los libaneses acudirán a las urnas para elegir a sus representantes en el Parlamento nacional. Amnistía Internacional ha escrito una carta abierta a los dirigentes políticos pidiéndoles que pongan los derechos humanos en el centro de la campaña electoral.

En la carta, publicada el jueves 23 de abril, Irene Khan, secretaria general de Amnistía Internacional, insta a los dirigentes políticos del país a consolidar la protección y promoción de los derechos humanos en la ley y en la práctica. En ella se concretan cinco medidas clave:

Reformar el sistema judicial para garantizar su independencia y la celebración de juicios justos;  Poner fin a todo tipo de detenciones arbitrarias y de torturas y otros malos tratos; Acabar con la impunidad por violaciones graves de derechos humanos y establecer mecanismos para garantizar justicia, verdad y reparación a las víctimas de flagrantes abusos contra los derechos humanos cometidos en el pasado; Poner fin a todo tipo de discriminación y violencia y a otros abusos contra las mujeres y los miembros de grupos marginados; Promulgar leyes encaminadas a abolir la pena de muerte para todos los delitos.

 

Irene Khan ha instado también a los partidos que concurren a las elecciones a que manifiesten durante la campaña su respeto por la libertad de expresión y reunión y otros derechos esenciales para la vida política.

En el Líbano, las divisiones políticas han dificultado la efectividad plena de los derechos humanos.    Las elecciones de junio representan una nueva oportunidad para afianzar los avances conseguidos tras el Acuerdo de Doha de mayo pasado, la formación de un gobierno de unidad nacional y la posterior elección de Michel Suleiman como presidente.  

En los últimos meses se han registrado en el país algunas novedades positivas en materia de derechos humanos.

En diciembre de 2008, Líbano ratificó el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura. Además, en la actualidad se está estudiando un proyecto de ley para la abolición de la pena de muerte.

Las autoridades libanesas han reconocido también de manera inequívoca que es preciso adoptar medidas concretas para mejorar la condición de miles de empleados domésticos migrantes y de centenares de miles de palestinos refugiados en el país.

La creación en febrero de un Tribunal Especial para el Líbano y la actual elaboración en el Parlamento de un Plan de Derechos Humanos son otras dos novedades potencialmente positivas que –en el caso de que se vean seguidas de otras iniciativas– podrían comportar un programa de reforma de largo alcance en materia de derechos humanos.