Cambiar actitudes hacia los derechos humanos requiere debatir tema por tema

De Saanya Gulati

Los debates favorecen un diálogo constructivo sobre los asuntos de derechos humanos. Es un valioso medio de impartir educación en derechos humanos, ya que pueden cambiar de manera esencial la manera de enfocar un asunto. Consulta nuestra guía para educadores sobre cómo organizar un debate de derechos humanos en cinco pasos, basado en la colección de debates nacionales de Kenia.

Participar en un debate requiere conocer en profundidad los distintos argumentos sobre un asunto. Pero además, un debate afecta personalmente a quienes participan en el proceso. “Ganar el debate me cambió profundamente”, nos cuenta Nyambura Karumba, participante en el Debate Interuniversitario sobre Derechos Humanos organizado en 2014 por Amnistía Internacional Kenia y el Consorcio de Estudiantes por la Defensa de los Derechos Humanos (SCOHRA, por sus siglas en inglés). Uno de los puntos de inflexión para Nyambura fue darse cuenta, mientras presentaba sus argumentos en contra de la legalización de la tortura, de que estaba hablando de vidas humanas. “Cuando se empieza a hablar de los seres humanos como si fueran animales, sabes que algo no funciona.”

 

Ganar el debate me cambió profundamente.
Nyambura Karumba, participante en el Debate Interuniversitario sobre Derechos Humanos organizado en Kenia en 2014.

Desde la perspectiva del organizador, el reto está en organizar un acto atrayente y accesible, para que tenga un impacto significativo e inclusivo. “Cuando invitas a alguien a asistir a un debate normalmente creen que es un proceso intelectual”, afirma Charles Nyukuri, responsable de Crecimiento y Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional Kenia, quien participa en la organización de debates en la región. Una de las metodologías más creativas, el llamado “teatro debate”, combina ambas cosas, lo cual es eficaz para conseguir una participación más amplia.

Respecto al Debate Interuniversitario sobre Derechos Humanos que celebran anualmente las universidades kenianas, hay cinco pasos básicos que garantizan su éxito:

1. Promover la participación

El primer paso es convocar la presentación de solicitudes en todas las universidades y escuelas universitarias de la región en la que ustedes van a organizar el debate. Esta fase conlleva publicitar el evento usando diversos canales de comunicación, incluidos carteles, radio y televisión y medios sociales. “Hay tantas universidades en Kenia que lo difícil es llegar a todas”, dice Charles.

En la convocatoria de presentación de solicitudes se anima a los estudiantes a expresar su interés por debatir, o a participar en calidad de otra cosa, como representantes regionales, jefes de equipo o jueces. Los estudiantes tienen que redactar un documento sobre el tema de debate, lo que, aparte de ayudarles a centrar sus argumentos, garantiza su buena preparación.

2. Preparar a educadores regionales

En Kenia las universidades se dividen en distintas categorías basadas en su región geográfica. Cada región tiene asignado un facilitador, que se encarga de fomentar la capacidad de los participantes y familiarizarlos con las modalidades y el formato del debate. Si los facilitadores regionales reciben la preparación adecuada, ellos a su vez podrán preparar a otros estudiantes en su región.

3. Preparar a los estudiantes en el campus universitario

Tras su preparación, los facilitadores regionales organizan talleres universitarios para que los estudiantes se familiaricen con el proceso de debate. En Kenia, el torneo interuniversitario de debate sigue el modelo del sistema parlamentario británico y del sistema de debate keniano (Mjadala). Por tanto, en los talleres se instruye a los estudiantes en los roles y el esquema del debate, lo que incluye conceptos como la oposición oficial, moción de orden, refutaciones, contrainterrogatorio y mociones de información, para que todos los participantes lleguen al día final en condiciones de igualdad.

Justus Nyang’aya, director de Amnistía Internacional Kenia, en el escenario con los equipos ganadores del Debate Interuniversitario sobre Derechos Humanos de 2015, celebrado en la Universidad de Kabarak. Nakuru (Kenia), octubre de 2015. © Amnesty International Kenya

4. Debates regionales

El cuarto paso es celebrar un debate regional en el que todas las personas interesadas en participar puedan competir. Estos actos constituyen una fase clasificatoria de los participantes de la región, y en ellos se decide quién llegará a las finales del debate.

5. La final del debate y música para concluir

La final del debate se desarrolla a lo largo de dos días. El primer día tiene lugar la fase preliminar, en el que a los participantes se les asigna un equipo de jueces y un tema concreto de debate. A los participantes no se les comunica el tema específico hasta que entran en la sala, aunque siempre está relacionado con el tema general de debate. Algunos de los temas debatidos en el pasado fueron: derechos de las personas refugiadas, la tortura y la seguridad nacional, la pobreza y el derecho a la vivienda.

Los ganadores son proclamados al día siguiente, y a última hora de la tarde se celebra un concierto llamado Jamnesty , en el que se anima a los participantes a relajarse e “improvisar con Amnistía” (Jam With Amnesty). Las actuaciones combinan las expresiones creativas y el talento artístico de los estudiantes con los de los artistas locales, a los que se anima a comprometerse con el tema de debate.

Victor Shanzu, alumno de la escuela universitaria de Derecho de Kabarak, participando en las finales del Debate Interuniversitario sobre Derechos Humanos de 2015. Nakuru (Kenia), octubre de 2015. © Amnesty International Kenya


El día en que son anunciados los nombres de los ganadores, el acto culmina en un encendido debate con la participación de distinguidas personalidades y organizaciones invitadas. El año pasado participaron miembros de la Red Keniana de Refugiados, la agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y otras organizaciones que trabajan sobre derechos de los refugiados.

“Traer a alguien con autoridad para hablar del tema ayuda a los alumnos a comprenderlo desde un punto de vista profesional”, comenta Charles. También les permite tener ocasión de oír el relato de casos particulares. Por ejemplo, en el debate interuniversitario de 2016, tres sobrevivientes de tortura compartieron su experiencia con la audiencia.

El concurso de debates sobre derechos humanos, que ya ha entrado en su cuarto año, ha visto crecer su participación, de 300 estudiantes procedentes de 15 universidades hasta más de 1.000 estudiantes de 21 universidades de Kenia. También se organizan debates regionales, celebrados con mayor asiduidad en el año. De hecho, Charles asistió a un debate regional sobre brutalidad policial en Kenia a los pocos días de haber hablado con nosotros. El formato incluía representaciones habladas y recitales de poesía, ambos relacionados con el tema de debate “para que, cuando lleguemos al debate, el público ya esté implicado”, explica Charles.

Suscríbete al blog de Educación en Derechos Humanos