Siete formas de silenciar a la gente en Internet en Arabia Saudí

De Ben Beaumont London,

Raif Badawi cumple una condena de 10 años de prisión en Arabia Saudí, principalmente por crear un sitio web. Hablamos con otro bloguero local –que debe mantener el anonimato por su propia seguridad– sobre las diferentes tácticas que las autoridades utilizan para silenciar a la gente en Internet.  

(Imagen: © REUTERS/Kacper Pempel)

1. Amordazar a quien tiene opiniones independientes

“En general, la situación en Arabia Saudí es muy mala, sobre todo desde el punto de vista de las personas con opiniones independientes que van en contra de lo establecido. Recientemente se han llevado a cabo investigaciones, arrestos y detenciones de corta duración de periodistas, deportistas, poetas, blogueros, activistas y usuarios de Twitter.”

2. Culpar de todo al terrorismo

Las autoridades son frágiles. Intentan amordazar y acallar la disidencia recurriendo a diversos medios, como la vergonzosa Ley sobre Terrorismo, que se ha convertido en una espada de Damocles que se cierne sobre las personas que tienen una opinión. Los tribunales imponen condenas de 10 o más años de prisión por un solo tuit. Los ateos y las personas que contactan con organizaciones de derechos humanos son atacadas como ‘terroristas’.”

Las autoridades se pusieron en contacto con el proveedor de servicios de Internet que aloja mi sitio web y le pidieron que lo bloqueara y borrara todo su contenido.
Bloguero anónimo, Arabia Saudí

3. Ataques personales contra blogueros

“Me han hostigado de muchas maneras. Las autoridades se pusieron en contacto con los proveedores de Internet que alojaban mi sitio web personal y les ordenaron que lo bloquearan y borraran todos los contenidos. También enviaron agentes de seguridad para decirme que dejara de hacer lo que hacía, por mi bien y el de mi familia. Más tarde se me prohibió oficialmente publicar blogs y me amenazaron con arrestarme si continuaba. Cedí y dejé de hacerlo para proteger a mi familia.”

4. Prohibiciones, acusaciones falsas y despidos del trabajo

“Hay muchos casos de blogueros a quienes se imponen restricciones o prohibiciones. Algunos de ellos –a los que conozco– siguen siendo investigados por blogs que escribieron en 2008, aunque ya no tienen nada que ver con la publicación de blogs. A los blogueros saudíes también pueden despedirlos de su trabajo e impedirles que se ganen el sustento. Muchos son objeto de falsas denuncias de ser ‘ateos’ o ‘dementes’. Se imponen restricciones sobre casi todos los aspectos de la vida del bloguero.”

5. Vigilancia y censura de gran alcance en Internet

“La censura es máxima, especialmente después de la aprobación de la Ley sobre Terrorismo. Un poeta fue arrestado por un solo tuit que criticaba indirectamente al rey Abdulá empleando un lenguaje simbólico. Como hay millones de usuarios de Internet en Arabia Saudí, esto significa que las autoridades vigilan todo lo que se escribe. También hemos recibido informes a través de periódicos internacionales de que Arabia Saudí recurre a la vigilancia para hackear y revisar las cuentas de los activistas.”

Raif Badawi con sus tres hijos. Tras ser detenido en junio de 2012, fue condenado en mayo de 2014 a recibir 1.000 latigazos y a 10 años de prisión. © Particular

6. Despliegue de un ejército electrónico 

“Las autoridades disponen de poderosos ciberejércitos que ofrecen una impresión falsa de la situación en Arabia Saudí para engañar a la gente de otros países. Crean sitios web, canales de YouTube y blogs para atacar a activistas y oponentes, a quienes describen como ateos, infieles y agentes que promueven la desobediencia hacia el soberano. En cambio, en estos sitios web, canales y blogs a menudo se ensalza al Estado y sus esfuerzos. He sido víctima personalmente de este tipo de campañas organizadas por el Estado que han dañado mi reputación.”

7. Penas brutales 

“El caso de Raif Badawi demuestra además la brutalidad de un Estado que sigue gobernando mediante penas medievales, como flagelación, cuantiosas multas y penas de prisión exageradas. El gobierno saudí tiene que saber que el mundo no le pertenece y que no puede silenciar la voz del mundo con su dinero.”

 

Actúa

Firma nuestra petición para liberar a Raif (#FreeRaif).

Este post se publicó originalmente en forma de artículo en la edición de noviembre-diciembre de 2014 de Wire, la revista global de Amnistía.