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El desarrollo de la nueva aplicación “Panic Button” de AI, por dentro

Tanya O’Carroll, responsable del proyecto Tecnología y Derechos Humanos de Amnistía Internacional, escribe sobre cómo las nuevas herramientas digitales ayudarán a activistas y defensores de los derechos humanos.

Cuando se fundó Amnistía Internacional, hace 50 años, nuestras herramientas preferidas eran el lápiz y el papel. Miles de personas escribían cartas a los gobiernos para exigir la liberación de presos de conciencia. El lápiz y el papel ayudaron a liberar a defensores y defensoras de los derechos humanos en muchos países de todo el mundo.

Las nuevas tecnologías –como los medios o redes sociales y el acceso móvil a Internet– han cambiado radicalmente nuestra manera de arrojar luz sobre los abusos contra los derechos humanos y de responder a ellos. Hoy en día, prácticamente cualquier persona con un teléfono móvil puede ser un observador de los derechos humanos y denunciar el abuso de poder captando y compartiendo documentación de abusos mientras se cometen.

Pero las tecnologías traen consigo nuevas amenazas. Las tecnologías de la información y la comunicación se están convirtiendo en un campo de batalla en el que periodistas, ciudadanos y activistas buscan formas imaginativas de proteger el flujo seguro de información mientras los gobiernos invierten en tecnologías avanzadas para interceptar, vigilar, localizar y censurar a quienes les desafían.

El proyecto Tecnología y Derechos Humanos del Secretariado Internacional de Amnistía Internacional en Londres, Reino Unido, se centra en determinar la manera en que, como organización, aprovechamos las tecnologías para hacer lo que siempre hemos hecho, pero mejor: responder y reaccionar cuando personas de todo el mundo están amenazadas.

Imaginar nuevos tipos de soluciones

Durante el último año y medio, he trabajado en “Panic Button” (Botón del Pánico), una aplicación para móviles con sistema Android que pretende convertir el teléfono móvil del activista en un sistema de alerta de emergencia (más información sobre el proyecto en este enlace; y nuestro vídeo como finalistas de los premios Global Impact de Google).

La aplicación fue el producto de un proceso de diseño abierto que pusimos en marcha con OpenIDEO a principios de 2012. Me ha sorprendido la cantidad de gente que a lo largo del proceso ha dedicado su tiempo libre y su talento a la idea sencilla pero transformadora de crear un sistema de alerta móvil para activistas. En el proyecto han intervenido activamente desde entonces 648 participantes en el concurso, más de 50 diseñadores, 30 activistas y 18 desarrolladores.

El diseño abierto tiene que ver con la imaginación. Tiene que ver con trabajar con personas que “crean y hacen cosas” para ayudarnos a pensar de manera distinta sobre los desafíos tradicionales a los que nos enfrentamos en nuestro trabajo. Un ejemplo reciente fue #FreedomHack (lee la entrada del blog de mi colega Katie). Con aportaciones de periodistas de México, un equipo de desarrolladores creó una nueva “función defensora” para Panic Button que permite emitir mensajes en el caso de que un usuario no responda a los avisos dentro de un marco temporal determinado.

Esta función representa un gran avance que crea un uso totalmente nuevo para la aplicación, que facilita no sólo las alertas proactivas sino también las reactivas cuando una persona es atacada.

Y esto es sólo el principio. Porque no es imaginación lo que nos falta.

Imaginemos que un día todos los teléfonos móviles –no sólo los smartphones– sirven como dispositivos personales de alerta para quienes defienden los derechos humanos. Imaginemos que, al tocar un botón, la alerta puede transmitir no sólo la ubicación sino también una grabación de vídeo en vivo de lo que está ocurriendo. Imaginemos que puede “cerrar” las cuentas de correo electrónico y de medios o redes sociales, ayudando de este modo a proteger las comunicaciones y la red de contactos más amplias de una persona para que no se pongan en peligro.

La tecnología que permitirá hacerlo realidad está absolutamente a nuestro alcance. Hemos investigado ya lo que llevaría reproducir la función de “un toque” de alerta en un terminal básico. Desde hace al menos un par de años, hay activistas que transmiten vídeos desde teléfonos móviles. Mientras tanto, proyectos como Kill Packet están estudiando cómo un SMS enviado desde un teléfono móvil podría “cerrar” a distancia cuentas privadas de correo electrónico y de medios sociales.

De la idea a la práctica

No escasean la buena voluntad y las buenas ideas en lo que se refiere a construir nuevas herramientas para activistas. Pero ahora el desafío es lograr que se usen herramientas adecuadas y seguras.

Tenemos que comenzar pensando menos en las tecnologías y más en las redes humanas que son necesarias para generar escalabilidad y sostenibilidad.

La idea del hackatón permanente indica lo que es posible hacer cuando invertimos en esos espacios y estructuras en marcha para la colaboración. Esto incluye formular las preguntas difíciles acerca de quiénes y cómo trabajamos juntos. ¿Están algunas organizaciones mejor situadas para centrarse en el desarrollo, y otras en las pruebas y la formación? ¿Cómo atraemos el nivel de inversión necesario para sostener este tipo de iniciativas conjuntas?

Estamos tan ilusionados con tener noticias de nuestros asociados CommunityRED y Factual que el seguimiento de #FreedomHack en México en noviembre se centrará menos en generar nuevas ideas y más en desarrollar herramientas existentes. Este es el comienzo de una red en México que considera la cooperación como la única manera en que podemos crear proyectos duraderos que sirvan a las comunidades para las que están diseñados.

Al fin y a cabo, sin las personas, las tecnologías ofrecen pocas soluciones.

Durante los dos próximos meses, les mantendremos informados acerca de la aplicación Panic Button en este blog, y también les pondremos al corriente de otros proyectos y colaboraciones en fase de preparación. Mientras tanto, ¡queremos tener noticias de ustedes! Si desean unirse a la comunidad de personas que trabajan en la aplicación Panic Button, dejen un comentario o escríbannos a panicbutton@amnesty.org y les informaremos de cómo pueden participar.

Esta entrada forma parte de la serie “Tecnología para la protección de los derechos humanos”, publicada en el blog de AI Estados Unidos, Human Rights Now. Las nuevas entradas se publicarán con periodicidad aproximadamente semanal, y en ellas se tratarán las más recientes innovaciones para la protección de los derechos humanos y se hablará de cómo la comunidad de derechos humanos puede usar la ciencia, la tecnología y la innovación abierta para defender los derechos humanos. Puede accederse a actualizaciones en Twitter de @katiestriff y @tanyaocarroll, que trabajan en la intersección entre tecnología, ciencia y defensa de los derechos humanos para @Amnesty y @amnestyonline.

Más información
How to turn a mobile phone into an alert system for activists (entrada de blog, 15 de abril de 2013)
A lifeline for activists (entrada de blog, 28 de mayo de 2013)
Thank you for voting - Amnesty’s Panic Button will become a reality (entrada de blog, 6 de junio de 2013)