5 cosas que las empresas pueden hacer

  • Historia

1. Ser un empleador/a solidario con las personas refugiadas

 Averigua si el gobierno ha dado consejos sobre la contratación de personas refugiadas. ¿Podrías asociarte con organizaciones que ayudan a estas personas a encontrar trabajo? Busca ejemplos de buenas prácticas de otras empresas de tu zona que ya estén haciendo esto o estén preparándose para hacerlo. Traza un plan sobre cómo podría animar tu empresa a las personas refugiadas a entrar a trabajar en ella y cómo les conseguirás el apoyo adecuado para que prosperen. A cambio, tu empresa podría beneficiarse de todo el abanico de conocimientos y experiencias que pueden aportar las personas recién llegadas.

2. Ayudar a los trabajadores/as a ayudar

 Si tu plantilla está dispuesta a ayudar a las personas refugiadas, crea oportunidades para que pueda hacerlo. Podrías organizar un programa de voluntariado en la empresa en el que pueda participar el personal durante las horas de trabajo. O proponer ideas para recaudar fondos, como donar el salario de un día. Si en tu país existe el patrocinio comunitario, ofrece a tu personal el espacio, los recursos y el apoyo necesarios para crear un grupo de patrocinio.

3. Aprovechar los fines empresariales para crear impacto social

Muchas empresas están usando sus recursos y su modelo de gestión para ayudar a las personas refugiadas a hacer frente a sus dificultades. Por ejemplo, un gigante de la interacción social podría asociarse con organizaciones no lucrativas para mejorar el acceso al empleo; un proveedor de Internet podría ampliar su cobertura a campos de refugiados; o una panadería local, ofrecer programas de formación. Conecta con las organizaciones locales de personas refugiadas de tu zona para averiguar la forma en que tus conocimientos especializados pueden cubrir vacíos y contribuir al cambio.

4. Crear oportunidades

 Muchas personas refugiadas tienen un nivel alto de educación y de conocimientos, pero a menudo tienen dificultades para acceder a un empleo debido a una política del gobierno, la discriminación, etc. Por su parte, los empleadores/as también pueden afrontar dificultades para contratar a personas refugiadas debido a la documentación necesaria, los costes, etc. Las empresas podrían presionar para que se introdujeran cambios en las leyes y políticas a fin de facilitar dar empleo a personas refugiadas. Un buen empleador/a dará un trabajo justo y digno a las personas refugiadas a las que contrate, como el salario mínimo y unas condiciones de trabajo seguras, y se asegurará de que sus prácticas de contratación no discriminan a nadie.

5. Ayudar a que las personas refugiadas desarrollen todo su potencial

 La formación y un empleo digno suelen figurar en primer lugar en la lista de deseos de las personas refugiadas que llegan a un nuevo país. Ofreciendo a las personas experiencia laboral, puestos, formación y talleres, tu empresa podría contribuir a impulsar la carrera profesional de alguien al mejorar su CV y ayudarle a obtener nuevas capacidades y cualificaciones. También podrías buscar oportunidades de invertir en las iniciativas comerciales de las propias personas refugiadas ofreciendo asesoramiento inicial, préstamos y subvenciones, orientación y oportunidades para entablar relaciones.

Súmate al movimiento de personas que se están uniendo para dar la bienvenida a las personas refugiadas con sus propias acciones.

Cuando la gente se une, pasan cosas extraordinarias

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