Libertad para Germain Rukuki

Germain Rukuki ha arriesgado todo para hacer campaña contra la tortura en Burundi. A causa de su labor de derechos humanos, está cumpliendo 32 años de prisión. Actúa ahora y exige su liberación.

Emelyne recuerda el momento en que se llevaron a su esposo. La madrugada del 13 de julio de 2017, los dos despertaron sobresaltados por un fuerte ruido de pasos y golpes en su puerta. Decenas de agentes de seguridad irrumpieron en su casa mientras el resto bloqueaba las calles en el exterior.

Germain fue detenido en relación con su trabajo anterior para una organización local llamada Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (ACAT-Burundi), que había sido clausurada por el gobierno. El 26 de abril de 2018 fue declarado culpable de “rebelión”, “amenazas a la seguridad del Estado”, “participación en un movimiento insurrecto” y “ataque a la autoridad del Estado”, y fue condenado a 32 años de prisión.

Actualmente está en la prisión de Ngozi, en una situación de enorme hacinamiento que lo pone en gran peligro de contraer la COVID-19. Está obligado a compartir celda con 120 reclusos, con sólo dos duchas y dos retretes. Desde 2015, otras muchas personas que defienden los derechos humanos, así como dirigentes de oposición y periodistas, han huido de Burundi, y quienes se han quedado se han enfrentado a amenazas y represalias. Germain ha recurrido la decisión del tribunal; debemos reclamar su liberación.

Firma la petición y exige la libertad incondicional de Germain ya.

Un tribunal de apelación confirmó la sentencia condenatoria de Germain el 17 de julio de 2019, pero el Tribunal Supremo anuló esta decisión el 30 de junio de 2020 y ordenó que se volviera a examinar la apelación.