Ayuda a liberar a Magai del corredor de la muerte

Magai Matiop Ngong tenía sólo 15 años cuando fue condenado a muerte en Sudán del Sur. Di al gobierno que conmute su condena y deje de usar la pena de muerte contra menores.

Antes de que su vida cambiara para siempre, a Magai le encantaba correr y cantar gospel. Asistía a una escuela secundaria y aspiraba a ayudar a la gente cuando creciera. Ahora vive en la cárcel y pasa cada día con miedo a ser ejecutado por algo que ocurrió cuando tenía 15 años.

Según su testimonio ante el tribunal, Magai disparó el arma de su padre hacia el suelo a modo de advertencia hacia su primo, que intentaba impedir que se peleara con otro chico en su barriada. La bala rebotó y alcanzó a su primo, que murió más tarde en el hospital. Magai fue juzgado por asesinato, sin contar con un abogado. Fue declarado culpable y condenado a muerte.

Nuestra investigación muestra que la pena de muerte se usa de forma desproporcionada contra las personas pobres y desfavorecidas. De acuerdo con el derecho internacional, y con las leyes de Sudán del Sur, condenar a muerte a un niño es ilegal.

El año pasado se permitió por fin el acceso de Magai a un abogado que lo ayudó a presentar un recurso. Magai tiene la oportunidad de cambiar la situación.

“Espero salir en libertad y continuar los estudios.” Magai

Firma esta petición y exige que:

  • se conmute la condena a muerte de Magai Matiop Ngong, teniendo en cuenta el hecho de que es un niño;
  • el gobierno se comprometa a dejar de usar la pena de muerte contra personas que tenían menos de 18 años cuando se cometió el delito, de acuerdo con la legislación de Sudán del Sur y con el derecho internacional de los derechos humanos.

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