Di al gobierno EE. UU.: salvar vidas no es un crímen

Mientras las políticas de inmigración estadounidenses matan a gente y separan familias, hay personas valientes que intentan salvar vidas. Vamos a protegerlas y a defender la humanidad

Un padre y una hija que murieron trágicamente cuando trataban de entrar en EE. UU. desde México, los niños y niñas recluidos en centros de detención que duermen sobre suelos de cemento, sin acceso a la educación. Estos sucesos cuentan la historia de las políticas de inmigración estadounidenses que están destruyendo vidas.

Pero hay otra historia, una en la que existen personas que lo arriesgan todo para asegurarse de que nadie muere a causa de las políticas de su gobierno, incluso si esto significa acabar en prisión.

Estas personas valientes protegen los derechos de otras que intentan entrar en  EE. UU. A cambio, el gobierno las interroga, las detiene y las hostiga. En lo que va de año, el gobierno estadounidense ha intentado encarcelar a nueve personas que realizan labores voluntarias de ayuda humanitaria, por dejar agua y comida para las personas migrantes en el desierto de la región fronteriza. Una de esas personas fue el Dr. Scott Warren, quien enfrentó hasta 10 años de prisión antes de que un jurado de sus pares lo declarara inocente.

Esto no ha impedido que el gobierno de los Estados Unidos acose a otros defensores de los derechos humanos: después de que el Dr. Warren fue exonerado, los funcionarios del gobierno de los Estados Unidos declararon que seguirían procesando a personas como el Dr. Warren. ¡Tenemos que actuar ahora!

Estas medidas se han intensificado hasta convertirse en una campaña, ilegítima y de motivación política, de intimidación, amenazas, acoso e investigaciones penales contra defensores y defensoras de los derechos humanos que hacen una labor necesaria y vital. Tenemos la oportunidad de elegir la humanidad y unirnos a quienes intentan prevenir el daño que causa el gobierno de EE. UU.

Envía un correo al fiscal general William Barr. Exige que se protejan los derechos de estos valientes defensores y defensoras de los derechos humanos, como el doctor Scott Warren, para que puedan proteger y salvar vidas en la frontera de EE. UU.-México.