Arabia Saudí: Libertad para activistas en prisión

En Arabia Saudí, el “Tribunal Penal Especializado” legitima las violaciones de derechos humanos.

El gobierno de Arabia Saudí ha hecho uso de todos sus recursos para mejorar su imagen en el exterior, y ha invertido millones de dólares en relaciones públicas con la esperanza de atraer inversiones extranjeras al país. Pero detrás de esta campaña hay otra muy diferente: una campaña de represión cruel e implacable contra decenas de saudíes, y gran parte de ella se está legitimando a través del Tribunal Penal Especializado.

Según nuestras investigaciones este tribunal, creado inicialmente como tribunal antiterrorista, a menudo juzga sin las debidas garantías a activistas pacíficos, clérigos y personas de la minoría chií, a quienes condena a duras penas de cárcel, e incluso a muerte, basándose en las llamadas “confesiones”, obtenidas bajo tortura. Varias personas ya han sido ejecutadas. Este tribunal es uno de los principales instrumentos del gobierno para silenciar las voces críticas en Arabia Saudí.

Loujain al Hathloul es una de estas voces. Es una de las más destacadas activistas saudíes que lucharon para poner fin a la prohibición de conducir automóviles que pesaba sobre las mujeres. Permaneció en la cárcel desde mayo de 2018. En 2020 fue transferida al Tribunal Penal Especializado y acusada de “espiar para intereses extranjeros” y “conspirar contra su país” por promover los derechos de las mujeres y pedir el fin del sistema de tutela masculina de Arabia Saudí. Fue condenada a cinco años y ocho meses de prisión y se le prohibió viajar durante cinco años.

Debido a la presión pública, Loujain al Hathloul fue puesta en libertad el 10 de febrero de 2021. Sin embargo, quedó en libertad condicional y seguirá expuesta a ser detenida y juzgada de nuevo ante el Tribunal Penal Especializado si se considera que viola las condiciones de su libertad condicional. Su caso es sólo un ejemplo de cómo se instrumentaliza el Tribunal Penal Especializado para silenciar y castigar a activistas pacíficos.

Firma la petición y exige que el rey Salman de Arabia Saudí ponga de inmediato en libertad incondicional a todas las personas encarceladas por protestar pacíficamente.

Si hay suficientes personas que actúan mostrando su apoyo a los héroes y heroínas saudíes procesados por el Estado, el rey tendrá que escuchar.