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Rusia: Investigar el secuestro de productor cinematográfico y solicitante de asilo

Mirsobir Khamidkariev, joven productor cinematográfico, había solicitado asilo en Rusia cuando fue secuestrado a plena luz del día y devuelto a Uzbekistán, donde sufrió torturas. 

Hace dos años, una calurosa tarde de verano, Mirsobir Khamidkariev productor cinematográfico uzbeko de 35 años, estaba sentado en el interior de un taxi junto a una farmacia de Moscú. Estaba esperando a que su esposa recogiera unos medicamentos para el hijo de ambos, de siete meses. Mirsobir vivía en Rusia desde que hace tres años y medio huyó de Uzbekistán por miedo a la persecución.

De repente, dos hombres se subieron al taxi y obligaron al conductor a salir de allí a toda velocidad.

Cuando finalmente el taxi paró, los hombres, que eran agentes de seguridad rusos, se llevaron a Mirsobir a un sótano, le pusieron una bolsa en la cabeza y le estuvieron dando golpes el resto del día. Al día siguiente lo llevaron al aeropuerto, donde unos agentes de seguridad uzbekos lo estaban esperando en la pista. Mirsobir fue trasladado en avión a Uzbekistán. Durante dos semanas, su familia no tuvo información sobre su paradero.

En Uzbekistán, las fuerzas de seguridad torturaron a Mirsobir a lo largo de los dos meses siguientes. Le dieron golpes –destrozándole la dentadura y rompiéndole las costillas– hasta que hizo una “confesión” que después se utilizó para incriminarlo. Sobre la base de esta “confesión”, Mirsobir fue condenado a ocho años de prisión por delitos “contra el Estado” y enviado a un campo penitenciario en un lugar remoto, donde se encuentra actualmente.  Nunca le han dado ocasión de impugnar legalmente su secuestro.

El juicio en su contra se celebró sin garantías, y desde que fue torturado no recibe la asistencia médica que necesita y pide. Las autoridades rusas no han llevado a cabo una investigación efectiva sobre su secuestro. Y no es el único solicitante de asilo de Uzbekistán al que secuestran en Rusia y entregan para que sufra daños a manos de las autoridades uzbekas: hay decenas más como él. 

Únete a nosotros para reclamar a las autoridades rusas que investiguen eficazmente el secuestro de Mirsobir y su devolución a Uzbekistán, como consecuencia de la cual fue torturado. 

Señor Fiscal General:

Mirsobir Khamidkariev, solicitante de asilo de Uzbekistán, fue secuestrado por agentes del Servicio Federal de Seguridad ruso en junio de 2014 en Moscú. Estuvo un día entero incomunicado en un lugar no identificado, con una bolsa envolviéndole la cabeza, y sometido a reiteradas palizas. Al día siguiente fue entregado a agentes de seguridad uzbekos en la pista de un aeropuerto de Moscú y devuelto a Uzbekistán, donde sufrió torturas durante dos meses a manos de las fuerzas de seguridad uzbekas.

Mirsobir Khamidkariev fue condenado a ocho años de prisión por delitos “contra el Estado” tras un juicio manifiestamente injusto. No se ha obligado a nadie a rendir cuentas por las violaciones de derechos humanos sufridas por Mirsobir Khamidkariev en Rusia y Uzbekistán.

Rusia es parte en numerosos tratados internacionales de derechos humanos que prohíben el traslado de personas a lugares donde corren peligro real de sufrir tortura.

Le insto a que, con carácter urgente:

  • abra una investigación criminal completa, independiente y exhaustiva sobre el secuestro, los malos tratos y la entrega de Mirsobir Khamidkariev y a que lleve ante los tribunales a los responsables;
  • solicite a las autoridades uzbekas que celebren un nuevo juicio contra Mirsobir Khamidkariev o lo pongan en libertad.

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