Turquía: ¡Los familiares de las personas desaparecidas deben ser respetados, no atacados!

El 25 de agosto de 2018, la policía de Estambul empleó gas lacrimógeno y cañones de agua para dispersar una concentración pacífica en la que participaban principalmente mujeres, algunas de ellas octogenarias, conocidas como las “Madres del Sábado”. Estas mujeres llevan celebrando vigilias pacíficas desde mediados de la década de 1990 para protestar por la desaparición forzada de sus familiares. Ahora las autoridades han prohibido las vigilias en las que reclaman justicia para sus seres queridos.

Desde 1995, las “Madres del Sábado” se han reunido cada sábado en la plaza Galatasaray para celebrar una breve vigilia pacífica. En 1999, las familias de las personas desaparecidas se vieron obligadas a suspender las vigilias debido a la intimidación y el hostigamiento de la policía. Las concentraciones semanales se reanudaron en 2009 y han continuado desde entonces. Piden verdad y justicia para sus seres queridos; tan sólo algunos de los cientos de casos de desapariciones forzadas denunciados en Turquía durante las décadas de 1980 y 1990. La mayoría de las familias desconocen las circunstancias de la desaparición de sus familiares, ni siquiera saben si están vivos o muertos. Los responsables nunca han comparecido ante la justicia.

El 25 de agosto de 2018, las “Madres del Sábado” iban a cumplir su vigilia número 700, un evento ampliamente difundido. Debía ser un día para recordar a sus seres queridos, pero la protesta pacífica fue interrumpida violentamente por la policía. Decenas de agentes de policía emplearon gas lacrimógeno, cañones de agua y balas de plástico, y 47 personas, muchas de ellas familiares de personas desaparecidas, fueron detenidas durante horas en autobuses policiales.

Venimos y nos sentamos ahí pacíficamente. Las madres vienen a hablar de cuánto añoran a sus hijos. Los hermanos y hermanas piden una tumba sobre la que poder llorar... Las autoridades deberían responder a esta pregunta: ¿Por qué nos han hecho esto? ¿A quién hemos hecho daño?

Emine Ocak, madre de 82 años de Hasan Ocak, que desapareció en 1995

No se ha permitido celebrar la vigilia desde el 25 de agosto. Cada semana que pasa, los familiares de las personas desparecidas que están decididos a celebrar su vigilia pacífica corren el riesgo de ser dispersados con violencia por la policía.

En 2011, siendo primer ministro, el presidente Recep Tayyip Erdoğan se reunió con algunos familiares de desaparecidos. Durante la reunión, de dos horas de duración, el a la sazón primer ministro prometió que el gobierno comenzaría a trabajar en las desapariciones.

Cuantos más llamamientos reciba el presidente Erdoğan instándole a cumplir con su promesa, más posibilidades habrá de que levante la prohibición de las vigilias pacíficas de las “Madres del Sábado”. Con tu apoyo, podemos amplificar las voces de las “Madres del Sábado” y asegurarnos de que su difícil situación se conozca en todo el mundo.

¡Solidarízate y suma tu voz!