Ecuador: pide a la fiscal general Salazar que proteja a las mujeres amazónicas

¿Imaginas arriesgar tu vida y la de tu familia cada día para hacer tu trabajo?

Eso es lo que les sucede a Patricia Gualinga, Nema Grefa, Salomé Aranda y Margoth Escobar, integrantes de Mujeres Amazónicas, cuando tratan de llevar a cabo su misión: proteger la selva más grande del mundo. Estas mujeres desafían a enormes intereses políticos y económicos vinculados a industrias extractivas en territorios indígenas. En 2018, individuos no identificados las sometieron a una serie de ataques y amenazas de muerte. Durante más de un año, las autoridades de Ecuador han incumplido su deber de protegerlas a ellas e identificar a sus atacantes.

En Ecuador, decenas de Mujeres Amazónicas trabajan juntas para defender la Amazonía, una región que comprende la mitad de las selvas del mundo y es hogar de cientos de comunidades indígenas y miles de especies. Las actividades económicas en gran escala, como la extracción de petróleo, la minería y la explotación forestal, constituyen a menudo una amenaza para el medioambiente y los derechos de las personas.

Para realizar su trabajo, estas mujeres desafían a enormes intereses políticos y económicos. En un país en el que los ataques que sufren suelen quedar impunes y en el que ninguna autoridad puede garantizar su seguridad, las personas como ellas se ven obligadas a arriesgar la vida a diario para defender los derechos humanos y la naturaleza.

El presidente Moreno y la fiscal general Salazar pueden poner fin a esta situación y garantizar justicia y protección para ellas y para todas las demás personas que defienden los derechos humanos y el medioambiente en Ecuador.

Pese a la impunidad y las amenazas, Patricia Gualinga, integrante de Mujeres Amazónicas, asegura que no se rendirán: “Estamos unidas y vamos a continuar en nuestra lucha por la defensa de la Madre Tierra”.

Pide al presidente Moreno y a la fiscal general Salazar que les garanticen justicia y protección.