Irán: Libertad para los y las activistas de derechos humanos encarcelados injustamente

El espacio para el activismo de derechos humanos en Irán se reduce rápidamente debido a la intensificación de la represión por parte de los órganos judiciales y de seguridad del Estado. Pero quienes luchan contra la pena de muerte, los y las activistas de los derechos de las mujeres y de las minorías, sindicalistas y muchas otras personas siguen haciéndose oír con valentía.

Su determinación les hace sufrir graves consecuencias: son encarceladas tras juicios manifiestamente injustos y los medios de comunicación estatales iraníes les etiquetan de “enemigos del Estado” y de “traidores”.

Narges Mohammadi es una destacada y galardonada activista de derechos humanos, fuente de inspiración para muchas personas. Lucha contra la pena de muerte y defiende apasionadamente los derechos de las mujeres. Ya ha cumplido seis años de prisión por su labor en el Centro para la Defensa de los Derechos Humanos y ahora ha sido condenada a otros 16 años de cárcel. Narges ha sufrido convulsiones en prisión y necesita una atención médica especializada que no puede recibir allí. Se la ha separado cruelmente de su familia, incluidos sus dos hijos de corta edad, Ali y Kiana, a quienes no ve desde hace dos años.

Arash Sadeghi ha sido condenado a 19 años de prisión. ¿Su delito? Actividades pacíficas de derechos humanos, como comunicarse con Amnistía Internacional. El trato que ha recibido en la cárcel —torturas, palizas y humillaciones sexuales— es estremecedor. Fue detenido junto con su esposa, cuyos sus gritos pudo oír en la celda de al lado cuando la sometían a ella también a interrogatorio. Está gravemente enfermo tras una prolongada huelga de hambre y necesita con urgencia atención médica especializada.

Los casos de Narges y Arash no son más que la punta del iceberg. Decenas de personas más en Irán sufren acoso, y algunas incluso tortura y prisión, sólo por tener el coraje de alzar la voz contra la injusticia.

Pero podemos encontrar la chispa de coraje que todos y todas tenemos para alzar la voz por lo que es correcto. Únete y pide al ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, que:

  • ponga en libertad de forma inmediata e incondicional a Narges Mohammadi y a Arash Sadeghi;
  • ponga en libertad a todos los demás defensores y defensoras de los derechos humanos encarcelados sólo por ejercer pacíficamente sus derechos y, hasta que sean liberados, se asegure de que todos reciben la atención médica que necesitan y, en caso necesario, son trasladados fuera de la prisión para ello;
  • se asegure de que no se utiliza el sistema de justicia penal contra los defensores y defensoras de los derechos humanos por sus actividades pacíficas, y garantice un entorno seguro y propicio en el que se puedan defender y promover los derechos humanos sin temor a sufrir represalias, castigos o intimidación.

No pararemos hasta que todos ellos sean libres. Firma ya la petición y haz saber a Irán que el mundo está mirando.