Pon fin a la represión en Colombia

En estos momentos, miles de personas en Colombia lo arriesgan todo para tener un futuro mejor. Ellas salen a marchar con miedo a perder su vida, resultar heridas, ser detenidas o inclusive torturadas, todo para exigir al gobierno que garantice su derecho a la salud y a la educación.  Actúa y exige a la fiscalía de Colombia que investigue las violaciones de derechos humanos y crímenes de derecho internacional cometidos en medio del Paro Nacional. 

Desde el 28 de abril de 2021, las personas en Colombia resisten de manera valiente y creativa en un país atravesado por desigualdades, exclusión y con un conflicto armado latente. La respuesta del gobierno en Cali, uno de los epicentros de las manifestaciones por parte de jóvenes, comunidades indígenas y otras históricamente discriminadas ha sido el castigo y la represión a quienes alzan su voz. 

En la noche del 3 de mayo la fuerza pública irrumpió en Siloé – un barrio de la ciudad - con armas letales para reprimir a quienes se manifestaban pacíficamente. Esa noche se registraron al menos tres personas muertas por herida de arma de fuego, cientos de personas lesionadas y varias detenciones arbitrarias.    

Seis días después, el 9 de mayo verificamos un ataque armado coordinado entre agentes de la Policía y civiles armados contra la minga indígena, resultando herida una defensora de derechos humanos indígena y diez personas pertenecientes a Pueblos Indígenas. Si esto no bastara, el 28 de mayo civiles armados dispararon contra manifestantes en presencia y complicidad de agentes de la Policía Nacional.  Ese día una decena de jóvenes manifestantes fueron golpeados y detenidos por civiles armados, quienes luego los entregaron a la Policía Nacional.  Varios de ellxs denuncian haber sido sometidos a torturas y tratos crueles e inhumanos durante esa detención ilegal  

Cada día el castigo por alzar la voz en Colombia es más fuerte y cruel. Actúa ya y exige a la fiscalía que investigue a quienes ordenaron, torturaron, reprimieron y detuvieron arbitrariamente a las personas que salieron a la calle.