Urgente: Empeora la represión homófoba sin precedentes en Egipto

Más de 60 miembros del Parlamento de Egipto han propuesto una ley sumamente discriminatoria que penalizaría las relaciones homosexuales por primera vez en el país.

El asunto comenzó con una bandera LGBTI+ ondeando en un concierto el pasado 22 de septiembre. Las fuerzas de seguridad y la fiscalía egipcias empezaron a perseguir activamente a personas por su aparente orientación sexual, y a detenerlas y someterlas a pruebas humillantes.

El número de personas que sufren esta persecución crece a un ritmo terrible. Ahora mismo, ya han sido detenidas más de 70 personas. Algunas han sido condenadas a entre seis meses y cuatro años de cárcel, mientras que otras están en espera de sentencia. Durante su reclusión, algunas personas han sido sometidas a exámenes anales forzosos que constituyen tortura.

Actualmente, más de 60 miembros del Parlamento han firmado un proyecto de ley que penaliza las “relaciones homosexuales” en Egipto. Se espera que el Parlamento examine y someta a debate el proyecto de ley durante su actual periodo de sesiones y que, si resulta aprobado, lo remita al presidente para que lo ratifique. El proyecto de ley prevé sanciones de hasta 15 años de prisión, en función de la cantidad de cargos y las disposiciones legales por los que una persona sea declarada culpable.

Tenemos que actuar ya, antes de que sea demasiado tarde.

Envía ahora un correo electrónico al presidente Abdel Fatah al Sisi y al ministro del Interior Magdy Abdel Ghaffar, y exige que:

  • dejen en libertad inmediata e incondicionalmente a todas las personas detenidas por su orientación sexual real o percibida, anulen las condenas de quienes ya han sido declaradas culpables, y retiren todos los cargos;
  • pongan fin de inmediato a todos los exámenes anales forzosos de las personas detenidas, pues constituyen tortura u otros malos tratos, y ordenen realizar una investigación inmediata, imparcial y efectiva sobre los que se han practicado ya;
  • rechacen el proyecto de ley que criminaliza las “relaciones homosexuales” y cualquier futura ley que no reconozca y proteja el derecho de todas las personas a la libertad de expresión y reunión, a no sufrir discriminación y a la igualdad ante la ley, independientemente de su orientación sexual o su identidad de género, real o percibida.