Exige al gobierno de Nicaragua que garantice el derecho a defender y el ejercicio a la libertad de expresión.

Nicaragua está viviendo la peor crisis de derechos humanos en décadas. La estrategia de represión del gobierno del Presidente Daniel Ortega a raíz de las protestas iniciadas el 18 de abril de 2018, ha acabado con 328 personas asesinadas y más de 2.000 personas heridas.

Además, 100 periodistas y trabajadores de los medios de comunicación se han visto obligados a exiliarse y más de un centenar de personas siguen detenidas por participar en las protestas. Periodistas y ONG han sido perseguidos por criticar al gobierno, y decenas de miles personas se han visto obligados a huir del país.

Entre las defensoras que han salido de Nicaragua se encuentran Francisca Ramírez, una líder campesina, amenazada de muerte por altos funcionarios del gobierno por unirse a las protestas, y la periodista de 100% Noticias, Lucía Pineda Ubau, quien llegó a Costa Rica tras más de seis meses detenida solo por ejercer la libertad de expresión. Mientras tanto, aquellas defensoras que se han quedado en Nicaragua, como Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), siguen realizando su labor bajo un ambiente represivo. Desde diciembre de 2018, el CENIDH tiene la personalidad jurídica revocada y los bienes y activos incautados.

Tú puedes cambiar esto. Firma ya. Las y los defensores y periodistas son fundamentale para exigir que el gobierno de Nicaragua garantice los derechos humanos de las y los nicaragüenses. Pide al presidente Daniel Ortega deje de reprimir a la socieda civil nicaragüense, incluido utilizar cualquier medida para cerrar, allanar o silenciar a las organizaciones de la sociedad civil y a los medios de comunicación en Nicaragua.