Protección para la población reclusa de África subsahariana frente a la COVID-19

En numerosos países de África subsahariana, las cárceles están masificadas. Con frecuencia, los presos y presas viven en penosas condiciones y los sistemas penitenciarios de atención médica son extremadamente deficientes. La pandemia del coronavirus convierte a la población reclusa en un grupo especialmente vulnerable y de riesgo. La COVID-19 exige que los Estados resuelvan con rapidez las carencias de sus sistemas de detención para que las prisiones no se conviertan en epicentros del brote.

Algunos países, como Burkina Faso, Camerún, Costa de Marfil, Ghana, Mozambique, Níger, Nigeria, República Democrática del Congo, Senegal, Tanzania y Togo han tomado ya una serie de medidas para descongestionar las cárceles. Sin embargo, esas medidas siguen siendo, en general, insuficientes. Además de ellas, las autoridades deben considerar la liberación de las personas detenidas en espera de juicio, enfermas o de edad avanzada, y de los defensores y defensoras de los derechos humanos, periodistas y activistas que se encuentren en detención sólo por haber ejercido sus derechos.

Los presos y presas en espera de juicio representan entre el 50% y el 90% de la población reclusa total en la mayoría de los países del continente. Además, los sistemas penitenciarios sufren numerosos problemas sistémicos que se agravan, aún más, con la pandemia de COVID-19.

Asimismo, en las prisiones, las condiciones de vida son nefastas y, en general, poco higiénicas. Tanto la tuberculosis como el VIH/sida están presentes en muchos centros de detención, donde las medicinas escasean y es difícil acceder a personal médico o de enfermería.

En las prisiones de África subsahariana hay ya cientos de casos de COVID-19, y en Camerún, Guinea y Sudáfrica, se están convirtiendo rápidamente en epicentros de la pandemia.

Súmate a nuestra membresía y simpatizantes y pide a los jefes de Estado de África subsahariana que tomen medidas adecuadas y proporcionales para liberar a las personas detenidas que se encuentren en situación vulnerable y de riesgo.

Envía un mensaje de correo electrónico a las autoridades de Benín, Burkina Faso, Camerún, Chad, Costa de Marfil, Eritrea, Ghana, Madagascar, Mozambique, Níger, Nigeria, República Democrática del Congo, Senegal, Sierra Leona, Tanzania y Togo para exigir que:

  • todas las personas que se encuentren arbitrariamente recluidas y en detención administrativa queden en libertad de inmediato y sin condiciones;

  • la población reclusa en espera de juicio y menor de edad, así como las mujeres y las niñas recluidas con hijos o hijas dependientes o embarazadas queden en libertad o sean sometidas a medidas sustitutorias de la reclusión si procede en sus casos;

  • se considere la liberación anticipada, provisional o condicional para los presos y presas de más edad, con enfermedades previas o condenados por delitos leves no violentos;

  • se proporcione a las personas que permanezcan en prisión un nivel de atención médica que satisfaga las necesidades individuales de cada una de ellas y que sea similar al ofrecido al resto de la población, y que se les garantice la máxima protección posible frente a la propagación de la COVID-19.