Saida El Alami, defensora de los derechos humanos y bloguera marroquí, cumple una injusta pena de tres años de prisión exclusivamente por ejercer sus derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica. El 1 de julio de 2025, unos policías vestidos de civil la detuvieron en Casablanca después de que retransmitiera en directo una protesta relativa a una muerte bajo custodia. El 16 de septiembre de ese mismo año, el Tribunal de lo Penal de Ain Sebaa, en Casablanca, la condenó a tres años de prisión y una multa de 20.000 dirhams (aproximadamente 1.870 euros) por sus publicaciones en redes sociales y sus declaraciones.

