Más de un millón de personas afganas, entre ellas personas nacidas en Irán y que llevan decenios viviendo en ese país, han sido devueltas a Afganistán en 2025 en una campaña ilegal de expulsión emprendida por las autoridades iraníes. Las expulsiones en masa aumentaron en torno a la escalada de hostilidades entre Israel e Irán, y más de medio millón de personas afganas han sido expulsadas desde el 1 de junio de 2025, entre ellas varios miles de menores no acompañados. Millones más de personas están en peligro, entre ellas mujeres y niñas que deben tratarse como refugiadas prima facie.

