Rita Karasartova, defensora de los derechos humanos y experta en gobernanza cívica de Kirguistán, fue detenida el pasado 14 de abril y acusada de “organización de disturbios masivos” y “llamamientos públicos a la toma violenta del poder” en aplicación de sendos artículos del Código Penal. El 18 de septiembre, un tribunal de Kirguistán la declaró culpable y le impuso una pena consistente en cinco años de libertad condicional, lo que significa que no ingresará en prisión, pero deberá cumplir ciertas condiciones y permanecer bajo supervisión durante ese período.

