La activista Lilia Chanysheva fue detenida el 9 de noviembre y, al día siguiente, recluida en espera de juicio, por el cargo de “establecer o liderar una organización extremista”, debido a su labor previa como coordinadora regional de las “oficinas centrales de Navalny” en la ciudad de Ufa (centro de Rusia). Lilia Chanysheva no ha cometido ningún delito, y los cargos a los que se enfrenta —que pueden castigarse con hasta 10 años de prisión—, responden a motivos políticos.

