El 27 de octubre de 2025, las autoridades turcas deportaron a Siria al refugiado sirio Mohamad Alkayali y le prohibieron volver a entrar en Turquía durante un periodo de cinco años. Su deportación se produjo tras casi 10 meses de detención, a pesar de que, en julio, había sido retirada una notificación roja de INTERPOL emitida en su contra en 2016 a petición de Arabia Saudí, debido a la cual había sido detenido.

