El ciudadano malasio Pannir Selvam Pranthaman fue ejecutado en Singapur el 8 de octubre de 2025, a pesar de los llamamientos que se hicieron a nivel mundial para detener su ejecución. En 2017 había sido declarado culpable de introducir en Singapur 51,84g de diamorfina (heroína). El tribunal determinó que sólo había transportado la droga, pero le impuso la pena de muerte preceptiva, pues la fiscalía no le otorgó un certificado de ayuda sustantiva (por el que se declara que el acusado proporcionó ayuda útil para investigaciones antidroga y permite evitar la pena de muerte preceptiva).

