Máxima Acuña y su familia, agricultores de subsistencia del norte de Perú, han denunciado nuevos actos de intimidación y acoso por parte de la policía. Mantienen una disputa legal con una empresa minera por la propiedad de unas tierras en las que viven. Creen que estos actos de acoso e intimidación de la policía son un intento de obligarlos a marcharse.

