Jonathan Muir Burgos, adolescente cubano, fue detenido el 16 de marzo de 2026 tras haber participado en protestas contra los prolongados cortes de electricidad y la escasez de alimentos. Según los informes, fue recluido en el penal de Canaleta, en el centro de Cuba, y acusado de “sabotaje”, un delito grave que podría acarrear una condena de hasta 15 años de prisión. Fue puesto en libertad el 24 de junio de 2026, y ya está de vuelta con su familia, aunque la información recibida indica que sigue sujeto a restricciones, ya que la causa penal contra él continúa abierta.

