El 16 de junio, unos agentes del Servicio Nacional de Investigación Criminal de Mozambique confiscaron el equipo de trabajo del periodista de investigación Estácio Valoi de su casa en Pemba (provincia de Cabo Delgado), en el marco de un proceso penal contra él relacionado con sus informaciones sobre delitos ambientales. La orden de registro y confiscación no ofrecía ninguna justificación de hecho o de derecho para la confiscación de los dispositivos, que hasta la fecha no le han sido devueltos. La confiscación continuada impide a Estácio Valoi desempeñar su trabajo y puede socavar la confidencialidad de sus fuentes periodísticas.

