Egipto
© Amnesty International
  • Información del país

Resumen

Las autoridades siguieron castigando toda muestra pública o aparente de disidencia y reprimieron severamente el derecho de reunión pacífica y la libertad de expresión y de asociación. Decenas de periodistas sufrían reclusión arbitraria debido exclusivamente a su trabajo o sus opiniones críticas. Las autoridades restringieron la difusión de información sobre la COVID-19 que se desviara de la versión oficial y detuvieron a personal sanitario que expresó preocupación por la seguridad. Además, siguieron limitando severamente la libertad de asociación de las organizaciones de derechos humanos y los partidos políticos. Las fuerzas de seguridad emplearon fuerza ilegítima para dispersar las escasas protestas celebradas y sometieron a reclusión arbitraria a centenares de manifestantes y transeúntes para su investigación por cargos de “terrorismo” y otras acusaciones relacionadas con las protestas. Continuaron sometidas a detención prolongada en espera de juicio miles de personas, entre ellas defensores y defensoras de los derechos humanos, periodistas, figuras políticas, abogados y abogadas e influencers en las redes sociales. Las condiciones de reclusión siguieron siendo crueles e inhumanas, y a las personas presas se les negaba atención médica adecuada, lo que provocó o contribuyó a provocar la muerte de al menos 35 de ellas en prisión o poco después de su excarcelación. Las garantías de juicio justo se incumplían de manera habitual. Se impusieron condenas a muerte y se llevaron a cabo ejecuciones. Se enjuició a mujeres por cargos relativos a la “moral” debido a su forma de vestir, actuar o ganar dinero en Internet. Decenas de trabajadores y trabajadoras fueron detenidos arbitrariamente y enjuiciados por ejercer su derecho a la huelga. Se llevaron a cabo desalojos forzosos en asentamientos informales. Las autoridades detuvieron y enjuiciaron por blasfemia a personas cristianas, musulmanas chiíes y de otras convicciones. Las fuerzas de seguridad dispersaron por la fuerza a personas refugiadas que protestaban por la muerte de un niño sudanés y las sometieron a insultos racistas y palizas.

Seguir leyendo

Situación de la pena de muerte

Retencionista

Retiene la pena de muerte en la legislación.

Noticias

Consultas de los medios

Nuestras oficinas

Oficina de Sección

67 rue Oum Kalthoum 2ème étage, escalier C 1000 TUNIS

Teléfono

0021671353417

Fax

0021671352671

Ir al sitio web de la Sección

Secretariado Internacional de Amnistía Internacional

Ver toda la información de contacto