Egipto
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Resumen

Las autoridades recurrieron a varias medidas represivas —desapariciones forzadas, detenciones en gran escala, tortura y otros malos tratos, uso excesivo de la fuerza y estrictas medidas de libertad vigilada— contra manifestantes y personas consideradas disidentes, especialmente tras protestas contra el presidente que tuvieron lugar el 20 de septiembre. Las fuerzas de seguridad detuvieron arbitrariamente al menos a 20 periodistas sólo por expresar pacíficamente sus opiniones. Las autoridades siguieron restringiendo drásticamente la libertad de asociación de los partidos políticos y las organizaciones de derechos humanos. Se aprobaron enmiendas constitucionales que ampliaron las atribuciones de los tribunales militares para enjuiciar a civiles y socavaron la independencia del poder judicial. Tras las protestas del 20 de septiembre, la Fiscalía del Tribunal Supremo de Seguridad del Estado ordenó la detención de miles de personas para su investigación por cargos de “terrorismo” vagamente formulados. El uso generalizado de tribunales de excepción dio lugar a juicios manifiestamente injustos y, en algunos casos, condenas a muerte. Continuaron llevándose a cabo ejecuciones. La tortura seguía siendo una práctica extendida en los lugares de detención oficiales y no oficiales. Las condiciones de reclusión continuaban siendo pésimas, lo que provocó huelgas de hambre colectivas. Las mujeres seguían estando discriminadas en la legislación y en la práctica, y las autoridades no las protegían contra los altos índices de violencia sexual y de género. Las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales detenidas eran obligadas a someterse a invasivos exámenes anales y de determinación del sexo. Decenas de sindicalistas y trabajadores y trabajadoras fueron detenidos arbitrariamente y enjuiciados por ejercer su derecho a declararse en huelga y a participar en protestas. Las autoridades restringieron el derecho de la población cristiana a practicar su religión, cerrando al menos 25 iglesias y no autorizando la construcción o reparación de miles más. Se detenía arbitrariamente a personas refugiadas, migrantes y solicitantes de asilo por entrar o salir irregularmente de Egipto.

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