Mongolia 2020
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Mongolia 2020

Las medidas aplicadas para impedir la propagación de la COVID-19 contribuyeron al incremento de la violencia doméstica y afectaron a los derechos de la infancia a la educación y a la salud. Antes de las elecciones de junio, aumentaron los casos de detención arbitraria de personas que se pronunciaban públicamente en contra del gobierno. Las autoridades no investigaron la mayoría de los casos de tortura que salieron a la luz.

Violencia contra mujeres y niñas

Tras la imposición de medidas de confinamiento contra la propagación de la COVID-19, aumentó la violencia de género en el ámbito familiar en la capital, Ulán Bator. El número de denuncias se incrementó en más de un 50% en el primer trimestre en comparación con el mismo periodo de 2019, y el 90% de las víctimas eran mujeres. Además, las medidas de confinamiento redujeron la posibilidad de recibir ayuda y servicios de asesoramiento.

Defensores y defensoras de los derechos humanos

En mayo, el gobierno presentó ante el Parlamento un proyecto de ley sobre la protección de los defensores y defensoras de los derechos humanos, que se sometió a debate en diciembre, pero seguía sin aprobarse. Quienes defendían los derechos humanos no estaban suficientemente protegidos por la ley, lo que los ponía en peligro tanto a ellos mismos como a sus familias.

En septiembre, una pastora activista y lideresa de una ONG fue acosada y golpeada por directivos de una empresa minera debido a sus esfuerzos por proteger las tierras de pastoreo frente a la invasión de las empresas y prevenir la degradación ambiental. Tras una investigación de la policía municipal, su caso fue desestimado.

Detención y reclusión arbitrarias

Antes de las elecciones parlamentarias de junio, el gobierno detuvo y recluyó de manera arbitraria a personas —entre ellas, profesionales del derecho y activistas— que habían expresado sus opiniones sobre la situación de los derechos humanos y la corrupción. Muchas de ellas permanecieron varias semanas recluidas sin cargos y sin comparecer ante un tribunal.

Tortura y otros malos tratos

Aunque hubo acusaciones fidedignas de tortura y otros malos tratos a manos de funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, el gobierno mostró poca voluntad de investigarlas. Entre enero y octubre se denunciaron 54 casos de tortura, de los cuales sólo 3 fueron investigados y juzgados.

Libertad de expresión

En enero entró en vigor una reforma del Código Penal que penalizaba la difusión de “información falsa” y para imponer su cumplimiento se creó una unidad policial especializada. La sociedad civil expresó públicamente preocupación ante la posibilidad de que la escasa concreción de la ley permitiera recurrir a ella para reprimir la libertad de expresión.

Derecho a la vivienda y desalojos forzosos

Las personas que durante los últimos años se habían visto obligadas a vivir en la calle o en viviendas inadecuadas debido a la reurbanización de Ulán Bator corrían mayor peligro de contagio durante la pandemia de COVID-19 al no tener acceso a instalaciones de saneamiento ni protección frente a las condiciones climáticas. Quienes residían en zonas destinadas a ser reurbanizadas denunciaron que las empresas de construcción, tras haber firmado los correspondientes contratos con el gobierno, les habían pedido que evacuaran de inmediato sus terrenos y hogares sin haberles consultado ni indemnizado de manera adecuada.

Derechos de la infancia

Las escuelas y centros educativos permanecieron cerrados desde finales de enero hasta agosto para impedir la propagación de la COVID-19. El gobierno ofreció clases a distancia por medio de programas de televisión, pero para los niños y niñas que vivían en ciudades en internados y tuvieron que regresar a zonas remotas, el acceso a la educación se vio obstaculizado por la mala conexión a Internet o por la falta de cobertura de la red de televisión. En el caso de numerosos niños y niñas cuya principal fuente de nutrición eran las comidas de las escuelas, el cierre de éstas afectó a su acceso a una alimentación adecuada y puso en peligro su salud.

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