Laos 2016/2017

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Laos 2016/2017

Los derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica continuaron gravemente restringidos. Con motivo de la celebración de reuniones internacionales en Laos, el Estado incrementó su control sobre los medios de comunicación y la sociedad civil. Continuó la represión de defensores y defensoras de los derechos humanos. Dos personas encarceladas por motivos de conciencia quedaron en libertad en marzo tras permanecer recluidas casi 17 años.

No se avanzó en la investigación sobre la desaparición forzada de un miembro de la sociedad civil, ocurrida en 2012. La pena de muerte siguió siendo prescriptiva para delitos graves relacionados con drogas.

Información general

En enero, el partido gobernante —Partido Revolucionario Popular de Laos— celebró una votación interna para reemplazar a su secretario general y a su politburó. Tras las elecciones de marzo a la Asamblea Nacional se designó a un nuevo presidente y un nuevo primer ministro. Laos siguió siendo un Estado de partido único.

Los procedimientos especiales de la ONU se mostraron profundamente preocupados por las posibles repercusiones de la presa de Don Sahong en los medios de vida de millones de personas —tanto en Laos como en los países que se encontraban aguas abajo—, entre ellas la amenaza para los derechos a la alimentación, la vivienda, la información y la participación adecuadas y para los derechos de los pueblos indígenas.

Laos ocupó la presidencia de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) durante 2016.

Desapariciones forzadas

Siguió sin aclararse la suerte de Sombath Somphone, destacado miembro de la sociedad civil que había sido secuestrado en 2012 en un control policial de la capital, Vientián. Unas cámaras de vigilancia habían grabado el momento en que la policía le dio el alto y se lo llevó en un vehículo.

Las autoridades no facilitaron información sobre el paradero de Kha Yang, laosiano de etnia hmong detenido tras su segunda devolución desde Tailandia, en 2011. Ya había sido devuelto en 2009 pese a que el ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, le había reconocido la condición de refugiado—, y en 2011 había vuelto a huir a Tailandia.

Libertad de expresión

El Estado seguía sometiendo a las organizaciones de la sociedad civil a un estricto control.

En enero se emitió un decreto que limitaba el trabajo de los medios de comunicación y otros organismos internacionales, e incluía entre sus disposiciones la obligación de someter el material de prensa a la aprobación del Estado antes de publicarlo. En noviembre se reformó la Ley de Medios de Comunicación de 2008 para garantizar que éstos se adhirieran estrictamente a las políticas del gobierno y las promocionaran.

La actividad en Internet continuaba vigilada en aplicación del Decreto 327, que prohibía criticar a las autoridades en la Red. En agosto, fuentes del Ministerio de Seguridad Pública comunicaron que la policía estaba vigilando las cuentas de Facebook de todas las personas relacionadas con tres activistas detenidos: Lodkham Thammavong, Somphone Phimmasone y Soukan Chaithad.

Laos renunció a albergar la conferencia conocida como Conferencia de la Sociedad Civil/Foro de los Pueblos de la ASEAN, alegando falta de fondos y aludiendo al peligro de que agentes de la sociedad civil extranjeros la utilizaran para criticar a los gobiernos de la ASEAN.

Defensores y defensoras de los derechos humanos

En marzo detuvieron a Lodkham Thammavong, Somphone Phimmasone y Soukan Chaithad tras su regreso de Tailandia. Según las noticias, los recluyeron en régimen de incomunicación durante al menos seis meses y les negaron asistencia letrada.1 Fueron acusados de haber amenazado la seguridad nacional por unas críticas al gobierno de Laos publicadas en Internet mientras se encontraban en Tailandia. Además, en 2015 habían participado en una manifestación pacífica a las puertas de la embajada de Laos en Bangkok. En mayo aparecieron en la televisión pública pidiendo perdón por sus actos, y confesando que habían protestado contra las políticas del gobierno. En septiembre, la familia de Somphone Phimmasone pudo visitarlo brevemente en prisión. Al terminar el año los tres activistas continuaban recluidos.

Conflictos de tierras

Continuaron recibiéndose noticias sobre conflictos de tierras entre el Estado y particulares, y los mecanismos para resolverlos eran inadecuados.

  1. Tres activistas laosianos en régimen de incomunicación (ASA 26/4603/2016)

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