Malawi 2019
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Malawi 2019

Continuó la discriminación de las personas con albinismo y se intensificaron las amenazas a la libertad de asociación y de reunión pacífica. Aumentaron los ataques a defensores y defensoras de los derechos humanos.

Información general

El 2019 fue un año electoral en Malawi. Hubo episodios de protestas en torno a las elecciones, y el gobierno utilizó la legislación para silenciar a dirigentes de la sociedad civil y a organizadores de manifestaciones pacíficas. Activistas del partido gobernante amenazaron de muerte a líderes de la sociedad civil y destruyeron sus bienes. Las personas con albinismo seguían viviendo atemorizadas, y al menos una fue asesinada con fines rituales.

Discriminación: personas con albinismo

Se siguió atacando a personas con albinismo para hacerse con partes de su cuerpo. En muchos casos las mataban con fines rituales y por la creencia supersticiosa de que algunas partes de su cuerpo traerían suerte en los negocios y la política. En enero, Yassin Kwenda Phiri, de 60 años, fue asesinado en su casa, en Nkhata Bay, ante la mirada impotente de su hijo George, de 9 años. Dos hombres le cortaron los brazos con un cuchillo y le sacaron los intestinos con las manos. Goodson Fanizo, de 14 años, fue secuestrado en febrero. La policía detuvo a seis personas sospechosas, pero al final del año el niño no había aparecido. Por el lado positivo, el Tribunal Superior procesó a cinco personas, las declaró culpables de asesinar a personas con albinismo y las condenó a muerte. Aunque Amnistía Internacional consideró positivas estas sentencias condenatorias, reiteró su oposición a la pena de muerte en todos los casos, incluidos los de delitos graves. Las personas con albinismo continuaban teniendo también dificultades para acceder a servicios médicos en los hospitales de distrito.

Libertad de asociación y de reunión pacífica

Los partidos de oposición y las organizaciones de la sociedad civil se mostraron disconformes con el resultado de las elecciones generales de mayo, alegando fraude electoral. La Coalición de Defensores de los Derechos Humanos (HRDC) organizó protestas contra la presunta gestión indebida de las elecciones por la Comisión Electoral de Malawi. Las autoridades respondieron desplegando efectivos de la policía y el ejército y solicitando órdenes judiciales para detener las protestas.

En agosto, el Tribunal Superior desestimó la solicitud del gobierno para que se dictara una orden contra las manifestaciones convocadas para pedir la dimisión de la directora de la Comisión Electoral, Jane Ansah. El Tribunal Supremo también la rechazó. El juez Chikopa concluyó que, según la Constitución de Malawi, el derecho a manifestarse era incondicional y el Estado no podía imponer prohibiciones generales de las protestas ni utilizar a los tribunales para prohibirlas.

Defensores y defensoras de los derechos humanos

Tanto activistas como defensores y defensoras de los derechos humanos corrieron peligro durante el periodo previo a las elecciones generales de mayo. Después de los comicios, los activistas de la HRDC que organizaron y encabezaron manifestaciones contra el presunto fraude electoral fueron atacados por cuadros de las juventudes del partido gobernante, intimidados y llevados a juicio por las autoridades. Timothy Mtambo, presidente de la HRDC y director ejecutivo del Centro de Derechos Humanos y Rehabilitación (CHRR), recibió un creciente número de amenazas de muerte a través de mensajes de texto y fue atacado por desconocidos. En octubre, unos hombres armados sin identificar realizaron seis disparos contra su vehículo cuando volvía a su casa, alrededor de las 11 de la noche, tras participar en una reunión en Lilongwe.

El 25 de septiembre, unos jóvenes desconocidos atacaron con machetes al activista de derechos humanos Billy Mayaya y a varios activistas más en Blantyre.[1] Mayaya sufrió graves lesiones en la cabeza. En lugar de proteger a los activistas de los ataques, la policía disparó gas lacrimógeno contra las personas que se manifestaban.

En julio, Gift Trapence y el pastor MacDonald Sembereka fueron acusados de malversar fondos y dirigir ONG no registradas. Ambos fueron exonerados por los tribunales. El hostigamiento contra estos dos defensores de los derechos humanos tenía por objeto silenciarlos e impedir que organizaran más manifestaciones.

Homicidios ilegítimos y muertes bajo custodia

Persistieron con impunidad el uso excesivo de la fuerza, los homicidios ilegítimos y la tortura. En febrero, Buleya Lule fue detenido en Lilongwe, acusado del secuestro de un niño con albinismo, y ese mismo mes compareció ante un tribunal junto con otras cinco personas. Más tarde murió en una celda policial.[2] Según el informe de la autopsia, publicado el 12 de abril, Buleya había sido electrocutado y presentaba lesiones en la cabeza, las nalgas y el abdomen. En septiembre, Justin Phiri, uno de los participantes en las protestas tras las elecciones, murió bajo custodia al no recibir atención para sus heridas infectadas. Había sido gravemente atacado por los soldados, y la policía no lo había llevado al hospital.


[1] https://www.nyasatimes.com/dpp-cadets-hack-activist-mayaya-in-arsenal-jersey-abducts-anti-ansah-protesters/

[2] https://africanlii.org/article/20190509/malawi-police-will-be-investigated-suspects-torture-death