Guinée-Bissau

La situation des droits humains : República de Guinea-Bissau

Amnesty International  Rapport 2013


L'entrée
Guinée-Bissau est maintenant en ligne

Jefe del Estado
Manuel Serifo Nhamadjo (sustituyó en mayo a Raimundo Pereira,
Jefe del gobierno
Rui Duarte de Barros (sustituyó a Carlos Gomes Júnior en mayo)

Información general

El presidente Malam Bacai Sanhá murió en enero después de una larga enfermedad. En marzo se celebraron elecciones presidenciales cuyo vencedor fue el ex primer ministro Carlos Gomes Júnior. Al no lograr por escaso margen una mayoría absoluta, se convocó una segunda vuelta para finales de abril. Cuando faltaban 10 días para la segunda vuelta de los comicios, los militares llevaron a cabo un golpe de Estado, tomaron el control de la capital, Bissau, y detuvieron al ex primer ministro y al presidente provisional. Ambos fueron liberados de la custodia militar al cabo de dos semanas y enviados al exilio.

Se impusieron medidas represivas para acallar las críticas contra el autodenominado Mando Militar que había tomado el control. Se prohibieron todas las manifestaciones y los soldados usaron la fuerza para dispersar manifestaciones espontáneas pacíficas. Los militares afirmaron que su acción estaba motivada por la presencia en el país de tropas angoleñas, enviadas en virtud de un acuerdo bilateral suscrito con el objetivo de ayudar en la capacitación y la reforma del sector de la seguridad. A principios de mayo, el Mando Militar y sus aliados civiles alcanzaron un acuerdo con la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) que contemplaba una transición de un año y el despliegue de tropas de la CEDEAO en Bissau. Dos semanas después se designaron un presidente y un gobierno de transición, que no fueron reconocidos por la comunidad internacional.

En octubre, las autoridades afirmaron que un grupo de soldados y civiles había lanzado un ataque contra una base militar a las afueras de Bissau y que seis atacantes habían muerto. Acusaron al ex primer ministro de estar implicado en los hechos. En la búsqueda de los presuntos autores del ataque, el personal militar cometió violaciones graves de derechos humanos.

Arriba

Libertad de expresión: periodistas

En el momento del golpe de Estado militar se cerraron las emisoras de radio privadas y su emisión permaneció interrumpida durante dos días. Se les permitió reanudar sus emisiones bajo una severa censura y al menos una emisora decidió permanecer cerrada. Los periodistas también tuvieron dificultades para llevar a cabo su trabajo y sufrieron hostigamiento o detención. El corresponsal de la emisora estatal de Portugal, Radio Televisão Portuguesa, fue expulsado en octubre por sus informaciones críticas sobre las autoridades gubernamentales y militares.

Arriba

Homicidios ilegítimos y ejecuciones extrajudiciales

Hubo noticias de que las 6 personas presuntamente fallecidas durante el ataque contra la base militar en octubre –4 civiles y 2 oficiales militares– habían sido ejecutadas extrajudicialmente. Según la información recibida, los soldados también ejecutaron extrajudicialmente a cinco personas en Bolama, islas Bijagos, a las que acusaban de ser cómplices de Pansau Ntchama, el presunto líder del ataque de octubre. Otras fueron víctimas de homicidios ilegítimos por sus vínculos con personalidades del gobierno depuesto.

Luis Ocante da Silva, íntimo amigo del ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, José Zamora Induta, murió como consecuencia de las palizas propinadas por soldados. El 6 de noviembre, un grupo de soldados lo sacó de su casa, lo golpeó y lo llevó a un lugar no revelado. Dos días después unos soldados llevaron su cuerpo al depósito de cadáveres del hospital central. A su familia sólo se le permitió verle la cara y no se la autorizó a llevarse el cuerpo para enterrarlo.

No se llevó a cabo investigación alguna sobre estos homicidios ni sobre otras violaciones de derechos humanos cometidas por los militares. También persistió la impunidad por los homicidios políticos cometidos desde 2009.

Arriba

Tortura y otros malos tratos

Tras el golpe de Estado de abril, los soldados que buscaban a altos cargos del gobierno depuesto golpearon a los familiares, amigos y empleados de las personas a las que buscaban y destrozaron sus casas. La mayoría de los ministros pasaron a la clandestinidad, situación en la que permanecieron durante varios meses; algunos huyeron del país. También hubo ataques contra miembros de grupos de la sociedad civil. Algunos, como varios miembros de la Liga de Derechos Humanos, recibieron amenazas de muerte y se refugiaron en embajadas.

El día después del ataque de octubre contra la base militar, unos soldados detuvieron y golpearon a Iancuba Indjai, presidente del opositor Partido de la Solidaridad y el Trabajo y portavoz del Frente Nacional Anti-Golpe (FRENAGOLPE), agrupación de partidos políticos y grupos de la sociedad civil que se opusieron al golpe de Estado de abril. Iancuba Indjai fue abandonado al borde de una carretera a unos 50 kilómetros de Bissau. Unos residentes de la zona lo encontraron gravemente herido y avisaron a su familia. Posteriormente fue trasladado a un hospital en el extranjero.

Ese mismo día, unos soldados entraron en la oficina en Bissau de Silvestre Alves, abogado y presidente del partido Movimiento Democrático; lo golpearon y se lo llevaron. Más tarde fue encontrado inconsciente junto a una carretera a 40 kilómetros de la ciudad por unos vecinos que lo llevaron a un hospital. Fue sacado del país para recibir tratamiento médico.

Arriba