Rapport 2013
La situation des droits humains dans le monde

Communiqués de presse

26 octobre 2012

Costa de Marfil: Es hora de poner fin a la espiral de represalias y venganza

 

Tras el regreso de una delegación de Amnistía Internacional que ha pasado un mes en Costa de Marfil, la organización puede informar de que más de 200 personas, entre las que figuran miembros del Frente Popular Marfileño (Ivorian Popular Front, FPI), el partido del ex presidente Laurent Gbagbo, han sido víctimas de detención ilegal y tortura, y de que muchas de ellas continúan encarceladas.

“Hemos podido entrevistar a decenas de detenidos, que nos han contado cómo los han torturado con electricidad o arrojándoles plástico fundido sobre el cuerpo; y a dos les han agredido sexualmente", ha manifestado Gaëtan Mootoo, investigador de Amnistía Internacional sobre África Occidental.

“Algunos llevaban meses recluidos, sin que se les permitiera el contacto con sus familias ni el acceso a abogados.”

Laurent Gbagbo fue presidente de Costa de Marfil de 2000 a 2010, cuando se vio obligado a dejar el poder tras unas disputadas elecciones que acabaron convertidas en un enfrentamiento violento.

En abril de 2011, tras cuatro meses de lucha, en los que se produjeron más de 3.000 muertes, Gbagbo fue detenido y, posteriormente, entregado a la Corte Penal Internacional en La Haya por cargos relacionados con la violencia postelectoral.

Durante su visita, la delegación de Amnistía Internacional se reunió con cuatro personas recluidas en un lugar de detención no reconocido, instalado en un cuartel militar de Abiyán conocido como Génie militaire. Llevaban más de un mes recluidas allí en régimen de incomunicación. 

En muchos casos, pese a sus incansables indagaciones y esfuerzos por localizarlos, las familias de los detenidos no han recibido ninguna información sobre la suerte que han corrido, y ha sido a través de Amnistía Internacional como se han enterado de su paradero. 

Algunas de las personas recluidas en lugares ilegales de detención de Abiyán han sido acusadas formalmente de poner en peligro la seguridad del Estado, y otras han quedado en libertad sin cargos ni juicio, a veces tras pagar una suma a los militares.

Tal fue el caso de un miembro del FPI de Gbagbo que había sido detenido en Abiyán el 27 de agosto de 2012, acusado de pertenecer a una milicia. 

Lo dejaron en libertad al cabo de dos días, al pagar la suma. Esta persona contó a Amnistía Internacional: "Mis padres pagaron primero 50.000 francos de África Occidental (alrededor de 75 euros), y luego, después de dejarme en libertad, mis carceleros fueron a mi casa y pidieron una cantidad mayor. Les dije que no podía pagar tanto, y accedieron recibir 20.000 francos (30 euros) más.”

En otro caso, un agente de policía resultó muerto a causa de torturas. 

Serge Hervé Kribié fue detenido por el ejército nacional, las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (Forces Républicaines de Côte d'Ivoire (Republican Forces of Côte d’Ivoire, FRCI), en San Pedro el 21 de agosto de 2012 e interrogado en relación con unos ataques recientes. Tras desnudarlo y verterle agua sobre el cuerpo, le aplicaron descargas eléctricas. Murió al cabo de unas horas.

Durante la visita, la delegación de Amnistía Internacional se reunió con altos cargos afines a Gbagbo que estaban detenidos en cuatro localidades del centro y el norte del país, entre ellos su esposa, Simone, que se encuentra recluida en la localidad de Odienné; su hijo, Michel, recluido en Bouna, y varias figuras clave del anterior gobierno recluidas en Boundiali y Korhogo. 

Sobre todas estas personas pesan diversos cargos, como delitos contra la seguridad del Estado y asesinato.

“Algunas nos contaron que, aunque estaban detenidas desde abril del 2011, sólo habían visto al juez de instrucción dos veces y durante sólo unas horas”, ha explicado Mootoo.

La delegación se reunió con uno de los jueces que instruyen estos casos, quien dijo que, debido al carácter confidencial de las investigaciones, no podía ofrecer ninguna información sobre los sumarios, pero que él iba a terminar la instrucción antes de que acabara el año. 

La delegación de Amnistía Internacional fue también a Duekoué y los pueblos vecinos, en el oeste de país, donde recientemente se han descubierto fosas comunes.

Habló con varias personas desplazadas internamente, que vivían en un campo en Nahibly y habían sido atacadas por dozos (cazadores tradicionales, agrupados en una milicia respaldada por el Estado) y miembros de las FRCI en julio de 2012 como represalia por cuatro muertes ocurridas anteriormente.

Amnistía Internacional recogió testimonios creíbles, según los cuales, tras el ataque, numerosas personas fueron detenidas arbitrariamente, "desaparecieron" y fueron ejecutadas extrajudicialmente. El ataque y las consiguientes violaciones de derechos humanos se cometieron a pesar de que había fuerzas para el mantenimiento de la paz de la Operación de la ONU para Costa de Marfil (UNOCI) destacadas a la entrada del campo y policía de la ONU dentro de él.

“Aunque reconocemos que el gobierno de Costa de Marfil está recibiendo una oleada de ataques, nos preocupa mucho que las detenciones y la represión actuales puedan deberse a un afán de represalia y venganza”, ha señalado Mootoo. 

“Más de 18 meses desde la detención de Laurent Gbagbo en abril de 2011, es hora ya de que el presidente Alassane Dramane Ouattara vaya más allá de las promesas y haga del respeto de los derechos humanos el punto principal de la agenda de su gobierno."

 

Index AI : PRE01/513/2012
Région ou pays Afrique
Pour plus d'informations, prenez contact avec le Bureau de presse international »

Bureau de presse international

Téléphone : +44 (0) 20 7413 5566
9h30 - 17h00 TU lundi - vendredi
Téléphone : +44 (0) 777 847 2126
24 h / 24
Fax : +44 (0) 20 7413 5835
Bureau de presse international
Peter Benenson House
1 Easton Street
London
WC1X 0DW
Royaume-Uni
Suivez le Bureau de presse international sur Twitter
@amnestypress