Document - United Arab Emirates: Harassment of human rights activists must stop

AMNISTÍA INTERNACIONAL


Declaración pública


Índice AI: MDE 25/007/2006 (Público)

Servicio de Noticias: 223/06

25 de agosto de 2006

http://web.amnesty.org/library/Index/ESLMDE250072006


Emiratos Árabes Unidos: debe ponerse fin al hostigamiento contra activistas de derechos humanos



Amnistía Internacional expresa su alarma por las recientes medidas de intimidación y hostigamiento contra activistas de derechos humanos en Emiratos Árabes Unidos. En los últimos meses, la organización ha recibido información sobre la detención de un destacado abogado y sobre una acción judicial contra otro, efectuadas para acabar con el activismo de estas personas y con la libertad para desempeñar su trabajo.


El 17 de junio de 2006 se emitió una orden de detención contra Mohamed al-Mansoori, abogado, activista de derechos humanos y presidente de la Asociación de Juristas, entidad independiente, tras ser acusado de “insultar al fiscal”. Amnistía Internacional cree que el verdadero motivo de las autoridades era el deseo de silenciar a Mohamed al-Mansoori, pues éste había concedido varias entrevistas a canales árabes de televisión por satélite en las que se mostró crítico con la situación de los derechos humanos en el país.


El 23 de agosto de 2006, Mohamed ‘Abdullah al-Roken, abogado, activista de derechos humanos y ex presidente de la Asociación de Juristas de Emiratos Árabes Unidos, fue detenido en su despacho de Dubai, según informes, por miembros de la Seguridad del Estado (Amn al-Dawla). Todavía se desconocen los motivos de su detención, así como su suerte y paradero. En julio de 2006, Mohamed ‘Abdullah al-Roken había sido detenido y recluido durante una noche después de conceder una entrevista a un canal árabe de televisión por satélite sobre el reciente conflicto de Líbano. En aquella ocasión quedó en libertad sin cargos. Tanto a Mohamed al-Mansoori como a Mohamed ‘Abdullah al-Roken se les prohíbe desde hace varios años conceder entrevistas o escribir artículos para los medios de comunicación locales.


La Asociación de Juristas se fundó en 1981 y cuenta con 370 miembros, entre los que se incluyen jueces, abogados y expertos en derecho. Ha participado en la organización de seminarios sobre diversos asuntos relacionados con los derechos humanos. Sin embargo, en septiembre de 2005, las autoridades del emirato de Fuyaira prohibieron la celebración de una conferencia sobre derechos civiles, derechos de la mujer y democracia que la asociación había tratado de organizar. No se expusieron los motivos de la prohibición.


Amnistía Internacional también manifiesta preocupación por informes según los cuales las autoridades han intentado cerrar el hogar para mujeres “Villa núm. 18, Ciudad de la Esperanza”, situado en Yumeira, emirato de Dubai. A principios de agosto de 2006 se afirmó que pesaban contra la fundadora del centro, Sharla Musabih, cargos penales de motivación política. El hogar acoge y presta apoyo a mujeres y menores víctimas de violencia, como trabajadoras domésticas que han sufrido abusos a manos de sus empleadores.


Amnistía Internacional exhorta a las autoridades de Emiratos Árabes Unidos a que aclaren la suerte y el paradero de Mohamed ‘Abdullah al-Roken y a que garanticen que se le da acceso a asistencia letrada, a sus familiares y a la atención médica necesaria. La organización insta a que Mohamed ‘Abdullah al-Roken sea puesto en libertad en el caso de que no se le impute ningún delito común reconocible. Si permanece recluido únicamente por la expresión de sus convicciones u opiniones, será considerado preso de conciencia y deberá quedar en libertad inmediatamente. Además, Amnistía Internacional insta a las autoridades emiratíes a tomar medidas concretas para asegurar respeto y protección plenos del derecho a la libertad de expresión y para garantizar que los defensores y defensoras de los derechos humanos no sufran acoso, de conformidad con el artículo 12 de la Declaración de la ONU sobre los Defensores de los Derechos Humanos*.


* Declaración sobre el Derecho y el Deber de los Individuos, los Grupos y las Instituciones de Promover y Proteger los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales Universalmente Reconocidos, aprobada por la resolución 53/144 de la Asamblea General de 9 de diciembre de 1998, artículo 12:


1. Toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a participar en actividades pacíficas contra las violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales.


2. El Estado garantizará la protección por las autoridades competentes de toda persona, individual o colectivamente, frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación, negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la presente Declaración.


3. A este respecto, toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a una protección eficaz de las leyes nacionales al reaccionar u oponerse, por medios pacíficos, a actividades y actos, con inclusión de las omisiones, imputables a los Estados que causen violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como a actos de violencia perpetrados por grupos o particulares que afecten el disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales.