Document - Bahreïn. Un mineur arrêté risque la torture. Ali Feifel Sahad al Ali

URGENT ACTION

AU: 69/12 Índice: MDE 11/013/2012 Bahréin Fecha: 28 de febrero de 2012

ACCIÓN URGENTE

Riesgo de tortura de adolescente detenido

Un adolescente kuwaití detenido en Bahréin el 12 de febrero de 2012 se encuentra recluido en una comisaría de policía bahreiní y se enfrenta a cargos penales. Ha dicho que la policía lo golpeó al detenerlo. Está expuesto a sufrir tortura u otros malos tratos.

Ali Feifel Sahad al-Ali, kuwaití de 18 años, fue detenido el 12 de febrero a la puerta de la casa de un amigo en Beni Yamra, pueblo chií situado junto a la capital bahreiní, Manama. Junto con su familia, había llegado a Bahréin tres días antes para visitar a unos amigos, y tenía intención de marcharse el día que lo detuvieron. Su familia afirma que estaban comiendo todos juntos en casa de un amigo y que Ali Feifel Sahad al-Ali salió a la calle a fumar un cigarrillo, cuando lo detuvieron. Se habían producido algunas escaramuzas entre la policía y jóvenes locales en la zona.

La familia fue a la cercana comisaría de policía de Al Budaie a preguntar por él, porque un agente les dijo en la calle que lo habían llevado allí. La policía se negó al principio a confirmar si el joven estaba allí, pero la familia insistió hasta que un agente les dijo que sí y que iba a ser interrogado por un miembro de la Fiscalía al día siguiente. No se permitió a la familia verlo hasta después de este interrogatorio. Ali Feifel Sahad al-Ali les dijo que lo habían golpeado al detenerlo, y la familia vio que tenía aún marcas en la cara y las manos.

Compareció ante un tribunal de primera instancia el 27 de febrero, acusado de “concentración ilegal" y “vandalismo”. Sus abogados pidieron que fuera puesto en libertad bajo fianza, pero el juez se negó. La próxima vista judicial se celebrará el 8 de marzo, cuando los abogados defensores deberán poder hacer su alegato. Ali Feifel Sahad al-Ali se encuentra aún recluido en la comisaría de policía de Al Budaie.

Escriban inmediatamente, en árabe, en inglés o en su propio idioma:

Instando a las autoridades a que dejen en libertad a Ali Feifel Sahad al-Ali si no está acusado de ningún delito común reconocible.

Recordando a las autoridades su obligación de respetar y hacer valer el derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica.

Instándolas a que protejan a Ali Feifel Sahad al-Ali contra la tortura y otros malos tratos.

Instándolas a que ordenen llevar a cabo una investigación independiente sobre su presunta tortura y otros malos tratos.

ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 10 DE ABRIL DE 2012 A:

Rey

King

Shaikh Hamad bin ‘Issa Al Khalifa

Office of His Majesty the King P.O. Box 555 Rifa’a Palace, Manama, Bahréin

Fax: +973 176 64 587

Tratamiento: Your Majesty / Majestad

Ministro del Interior

Minister of Interior

Shaikh Rashid bin ‘Abdullah bin Ahmad Al Khalifa

Ministry of Interior

P.O. Box 13, Manama,

Bahréin

Fax: +973 172 32 661

Tratamiento: Your Excellency / Excelencia

Ministra de Derechos Humanos y Desarrollo Social

Minister of Human Rights and Social Development

Dr Fatima bint Mohammed Al Balooshi

Ministry of Human Rights and Social Development

P.O. Box 32868, Manama, Bahréin

Correo-e: pr@social.gov.bh

Tratamiento: Your Excellency / Excelencia

Envíen también copia a la representación diplomática acreditada en su país. Inserten a continuación las correspondientes direcciones:

Nombre Dirección 1 Dirección 2 Dirección 3 Fax Número de fax Correo-e. Dirección de correo electrónico Tratamiento Tratamiento

Consulten con la oficina de su Sección si van a enviar los llamamientos después de la fecha anteriormente indicada.

ACCIÓN URGENTE

Riesgo de tortura de adolescente detenido

INFORMACIóN complementaria

Aunque no hay estadísticas oficiales recientes sobre la composición de la población de Bahréin, en general se cree que los chiíes representan entre el 65 y el 70 por ciento, y los suníes, el resto. La familia Al Jalifa, que es suní, lleva más de 200 años en el poder y controla la mayoría de la riqueza del país. El 14 de febrero de 2011, manifestantes en su mayoría chiíes –aunque también había entre ellos suníes– iniciaron una sucesión de protestas en gran escala contra el gobierno y en demanda de mayores libertades, justicia social y reformas políticas y constitucionales, así como del fin de la discriminación de que creían ser objeto. Ese mismo día murió el primer manifestante por disparos de las fuerzas de seguridad.

En los meses siguientes a las manifestaciones del 14 de febrero de 2011, el país entero se vio afectado por una grave crisis de derechos humanos: las fuerzas de seguridad hicieron reiteradamente uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos. Murieron alrededor de 50 personas y resultaron heridas centenares más. Asimismo, cientos de personas fueron detenidas y juzgadas ante tribunales militares, y muchas denunciaron haber sido torturadas o sometidas a otros malos tratos bajo custodia. Más de 4.000 personas fueron despedidas de su trabajo o expulsadas de la universidad por haber participado en las manifestaciones.

El 23 de noviembre de 2011, la Comisión Independiente de Investigación de Bahréin, establecida por real decreto el 29 de junio, presentó sus conclusiones al rey. Entre otras cosas, determinaba en ellas que se había hecho uso de la fuerza contra manifestantes, que la tortura era práctica generalizada y que muchas personas juzgadas habían sido condenadas a prisión por ejercer su derecho a la libertad de expresión y reunión. También formulaba en su informe varias recomendaciones que el monarca prometió aplicar.

Aunque las autoridades han tomado algunas medidas, como el inicio del juicio de ocho policías –cinco paquistaníes, un yemení y dos bahreiníes– por maltratar a personas detenidas y matar a manifestantes, y se ha llamado a expertos internacionales en derechos humanos y actuación policial para formar a la policía, no se tiene conocimiento de que se haya hecho algo serio para garantizar la rendición de cuentas. Lo más llamativo es que no se tiene noticia de que se hayan tomado medidas contra mandos de la policía y las fuerzas de seguridad o contra autoridades del gobierno por su participación en abusos contra los derechos humanos. Tampoco se han hecho públicos los resultados de ninguna investigación sobre presunta tortura. Aunque varias empresas privadas han anunciado que van a readmitir a los empleados despedidos por tomar parte en manifestaciones, hay aún centenares de personas que no se han reincorporado a su trabajo. Decenas de universitarios continúan esperando a que se les permita reanudar sus estudios. Lo más preocupante es que las fuerzas de seguridad siguen haciendo uso excesivo de la fuerza contra manifestantes de manera habitual y que la cifra de muertes va en aumento. Amnistía Internacional continúa recibiendo informes sobre tortura y malos tratos. 

Centenares de personas marcharon por las calles de Manama y varios pueblos chiíes vecinos en torno al 14 de febrero de 2012, aniversario del las protestas de Bahréin. La policía las dispersó con gas lacrimógeno. Se detuvo a decenas de personas por participar en las manifestaciones, aunque muchas quedaron en libertad poco después. Otras continúan recluidas en dos comisarías de policía de Manama, donde están expuestas a sufrir tortura u otros malos tratos.

Nombre: Ali Feifel Sahad al-Ali

Género: masculino

AU: 69/12 Índice: MDE 11/013/2012 Fecha de emisión: 28 de febrero de 2012