Document - EUROPE OCCIDENTALE: Amnesty International et Human Rights Watch condamnent les attaques contre les juifs et les Arabes
Declaración pública
Índice AI: EUR 03/002/2002/s (Público)
Servicio de Noticias 84/02
10 de mayo de 2002
Europa Occidental: Amnistía Internacional y Human Rights Watch condenan los ataques contra judíos y árabes
Para Amnistía Internacional y Human Rights Watch es motivo de honda preocupación el brusco incremento de los ataques contra personas y propiedades provocados por la intolerancia frente a las diferencias religiosas, raciales, culturales y nacionales. En concreto, estas dos organizaciones internacionales de derechos humanos condenan enérgicamente la oleada de ataques racistas contra árabes y ataques antisemitas contra judíos, y piden a los gobiernos de Europa Occidental que redoblen sus esfuerzos para combatir el racismo en todas sus formas y poner en manos de la justicia a los presuntos autores de delitos motivados por el odio.
El reciente aumento de los ataques antisemitas se ha producido tras la crisis de Oriente Medio, y sigue a un incremento general de la violencia racista y xenófoba en Europa Occidental, especialmente contra árabes y ciertas minorías étnicas y religiosas, que aumentó bruscamente tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
La reciente violencia antisemita se ha manifestado en el envío de amenazas por correo, el vandalismo en sinagogas y cementerios y los insultos y agresiones físicas contra judíos. Los siguientes ejemplos ponen de manifiesto el aumento de esta violencia en varios países de Europa Occidental:
En Francia, la hostilidad contra los judíos ha originado una oleada de ataques especialmente grave. La policía francesa registró 395 incidentes antisemitas entre el 29 de marzo y el 17 de abril. El 63 por ciento de ellos consistían en pintadas antisemitas. Entre el 1 de enero y el 2 de abril, se registraron 34 «graves actos antisemitas» (agresiones contra personas o ataques a propiedades judías, como sinagogas y cementerios). En marzo y abril, varias sinagogas, como las de Lyon, Montpellier, Garges-les-Gonesses (Val d'Oise) y Estrasburgo, sufrieron destrozos, y la sinagoga de Marsella fue pasto de las llamas de un incendio provocado. En París, la multitud arrojó piedras contra un vehículo que transportaba a alumnos de un colegio judío y le rompió los cristales de las ventanillas. Las autoridades están investigando estos ataques.
En Gran Bretaña, en abril hubo informes de al menos 48 ataques contra judíos, frente a 12 en marzo, 7 en febrero, 13 en enero y 5 en diciembre. En algunos casos las víctimas tuvieron que ser hospitalizadas con graves heridas. Según los informes, las víctimas de estas agresiones fueron principalmente judíos ortodoxos y hasídicos. En el ataque contra una sinagoga de Londres en abril, pintaron una esvástica en el atril.
En Bélgica se arrojaron bombas incendiarias contra sinagogas de Bruselas y Amberes en abril, y se acribilló a balazos la fachada de una sinagoga de Charleroi, en el sudoeste del país. En Bruselas, una librería y tienda de delicatessen judía fue destruida por el fuego. Se han abierto investigaciones penales sobre estos incidentes, así como sobre la agresión sufrida por el gran rabino de Bruselas en diciembre de 2001.
También en abril se produjeron ataques contra sinagogas de Berlín y Herford en Alemania Occidental. Ese mismo mes, según los informes una joven judía fue atacada en el metro de Berlín por llevar un colgante con la estrella de David, y dos judíos ortodoxos resultaron heridos leves a consecuencia de la agresión de un grupo de personas en una calle comercial de Berlín tras salir de una sinagoga.
Amnistía Internacional y Human Rights Watch han observado brotes de violencia racista y xenófoba en Europa Occidental, incluida la dirigida contra árabes y musulmanes tras los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos. Estas organizaciones internacionales de derechos humanos condenan estos ataques —insultos, agresiones físicas y atentados contra mezquitas— y manifiestan su alarma ante el hecho de que continúen. En Bruselas, el 7 de mayo una pareja de inmigrantes marroquíes murió y dos de sus hijos resultaron heridos por los disparos de un anciano vecino, belga, que, según los informes, hizo comentarios racistas.
Amnistía Internacional y Human Rights Watch consideran muy positiva la declaración del 25 de abril del Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de la Unión Europea en la que este órgano condena los actos de racismo perpetrados en varios lugares de la Unión Europea e insta a los países de la organización a tomar medidas conjuntas para combatir la discriminación y el racismo, la violencia antisemita y xenófoba y sensibilizar sobre el tema a la opinión pública. En su declaración, el Consejo también afirma que deben tomarse medidas preventivas contra cualquier forma de intolerancia dirigida contra personas que profesan la religión judía, la musulmana o cualquier otra. Días antes, en el mismo mes de abril, los ministros del Interior de Francia, Gran Bretaña, Alemania, España y Bélgica hicieron una declaración conjunta contra el racismo y el antisemitismo.
Los gobiernos y los líderes políticos de varios países no sólo han condenado los ataques, sino que algunos también han tomado medidas para proteger los centros culturales y religiosos judíos. En Francia se han asignado más de 1.100 policías a la protección de las sinagogas. Además, las autoridades han iniciado investigaciones judiciales y, en algunos casos, condenado judicialmente a los autores de actos de violencia racista. El gobierno belga afirmó el 1 de abril que pondría a los autores lo antes posible en manos de la justicia y tomaría todas las medidas para garantizar la seguridad de los lugares de culto. La policía de Londres ha aumentado su presencia en la zonas judías y el fiscal general ha prometido que luchará contra los delitos motivados por el odio racista.
Amnistía Internacional y Human Rights Watch instan a todos los gobiernos de Europa Occidental a que tomen de inmediato medidas eficaces para evitar la violencia racista y antisemita, y que investiguen con denuedo, detengan y juzguen a los autores de estos actos de violencia. También piden a los gobiernos que den a conocer públicamente las medidas que están tomando para combatir la violencia racista y antisemita, y que informen al público periódicamente sobre el resultado de sus esfuerzos.
Documento público
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