Document - Pakistan: Executions set to resume in Pakistan

URGENT ACTION

AU: 224/13 Pakistán Índice: ASA 33/010/2013 Fecha: 16 de agosto de 2013

ACCIÓN URGENTE SE REANUDARÁN LAS EJECUCIONES EN PAKISTÁN Miles de personas están en peligro de ser ejecutadas en Pakistán, donde el nuevo gobierno va a reanudar las ejecuciones por primera vez en cinco años. Entre el 20 y el 25 de agosto está programada la ejecución de ocho presos, que figuran entre los 450 que ahora están en peligro de ejecución inminente. Entre el 20 y el 25 de agosto está prevista la ejecución de ocho hombres en todo Pakistán. En la provincia de Sind, Attaullah alias Qasim, Muhammad Azam alias Sharif y Jalal alias Abdul Jalil, que están en la cárcel de Sukkur, Behram Khan y Shafqat Hussain, en la prisión central de Karachi; y en Punyab, Muhammad Munir Hussain, en la cárcel de Vehari, Zulfiqar Ali Khan, en la cárcel de Adiala, y Mohammad Ameen. Shafqat Hussain y Mohammad Ameen eran menores de edad en el momento en el que se cometió el delito por el que se les condenó. Pakistán es Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en la Convención sobre los Derechos del Niño, que prohíbe la imposición de la pena capital por delitos cometidos por personas menores de 18 años. Los ocho hombres han sido declarados culpables de varios delitos, entre ellos asesinato y secuestro. Behram Khan y Shafqat Hussain afirman que fueron sometidos a malos tratos por los policías que los interrogaban. Behram Khan afirma además que no tuvo un juicio justo después de no sobornar a los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley. La familia de Munir Hussain afirma que sufre una enfermedad mental, y sus abogados están intentando que se examine su salud mental de forma independiente. Attaullah y Muhammad Azam fueron condenados por matar a un médico musulmán chií. Se ha informado de que son miembros de Lashkar-e-Jhangvi, grupo armado que se hizo responsable de varios ataques contra la minoría musulmana chií, en los que han muerto cientos de personas. Zulfiqar Ali fue detenido por asesinato el 14 de abril de 1998. Según su abogado, cometió el delito en defensa propia. Durante los 14 años que ha estado en espera de ejecución, ha obtenido el título de máster en Ciencias Políticas y en Administración de Empresas. También se le conoce como “el maestro” en la cárcel de Adiala, ya que ha contribuido a la educación de cientos de presos durante el cumplimiento de su condena. ESCRIBAN INMEDIATAMENTE, en inglés, en urdu o en su propio idioma:

- Instando al gobierno de Pakistán para que ponga fin inmediatamente a los planes de llevar a cabo cualquier ejecución y establezca una suspensión oficial de todas las ejecuciones en el país como primer paso hacia la abolición de la pena capital, con arreglo a cuatro resoluciones de la Asamblea General de la ONU;

- pidiendo al gobierno de Pakistán que se asegure de que las medidas que se toman para combatir el delito no violan las normas de derechos humanos sobre aplicación de la ley y derecho a un juicio justo; e

- instando al presidente y al gobierno de Pakistán a conmutar todas las penas de muerte existentes.

ENVÍEN LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 20 de agosto de 2013, A: Presidente Asif Ali Zardari Pakistan Secretariat, Islamabad Pakistán Fax: +92 51 920 4974 Correo-e: publicmail@president.gov.pk Tratamiento: Dear President / Señor Presidente Primer Ministro

Nawaz Sharif Prime Minister House Islamabad Pakistán Fax: +92 51 921 3780 +92 51 922 1596 Correo-e: secretary@cabinet.gov.pk Tratamiento: Dear Prime Minister / Señor Primer Ministro

Envíen también copia al gobierno de su país. Incluyan abajo las direcciones de contacto de su gobierno: Nombre Dirección 1 Dirección 2 Dirección 3 Fax Número de fax Correo-e Dirección de correo electrónico Tratamiento Tratamiento

Consulten con la oficina de su Sección si van a enviar llamamientos después de la fecha indicada.

ACCIÓN URGENTE SE REANUDARÁN LAS EJECUCIONES EN PAKISTÁN

INFORMACIÓN ADICIONAL Más de 8.000 presos corren peligro de ser ejecutados si el gobierno de Pakistán reanuda la aplicación de la pena de muerte. Según informes, el ministro del Interior afirmó que 450 presos estaban en espera de una ejecución inminente, al haber agotado sus recursos. Estas ejecuciones serían las primeras en ser autorizadas por el gobierno de Pakistán desde finales de 2008, con excepción de la ejecución de un soldado por las autoridades militares a finales de 2012.

Tras una sucesión de homicidios de gran relevancia en todo el país desde su llegada al poder, en junio de 2013, el gobierno del primer ministro Nawaz Sharif ha prometido reanudar las ejecuciones ante las presiones que recibe para mejorar la situación de orden público. No hay indicios claros de que la pena de muerte tenga un especial efecto disuasorio de los crímenes por los que se aplica comparada con otras formas de castigo. El estudio más exhaustivo, llevado a cabo por la ONU en 1988 (última actualización en 2008) concluyó que no hay ninguna prueba de que la ejecución disuada más del delito que la cadena perpetua. La preocupación de Amnistía Internacional aumenta debido al hecho de que en Pakistán muchas condenas a muerte se dictan tras juicios que no cumplen las normas internacionales sobre juicios justos, y que se caracterizan por no disponer el acusado de acceso a asesoramiento jurídico y por aceptarse pruebas inadmisibles en virtud del derecho internacional. Las declaraciones extraídas bajo tortura siguen utilizándose como prueba ante los tribunales. Los acusados suelen ver restringido su acceso a un abogado o se les proporcionan abogados designados por el Estado, a menudo con escasa formación y retribución, que pueden no hacer una enérgica defensa de sus clientes si el acusado o su familia no les pagan cantidades extra. Además, el derecho a un juicio justo se ha visto socavado en juicios ante tribunales inferiores que siguen dictando condenas a muerte. El acceso del público a estos tribunales es restringido y se exige que los juicios se lleven a cabo en cuestión de días o semanas, lo cual pone a los jueces bajo una presión muy fuerte para dictar condenas.

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos y sin excepción, con independencia de la naturaleza del delito, las características del delincuente o el método empleado por el Estado para llevar a cabo la ejecución. La organización considera la pena de muerte una violación del derecho a la vida tal como lo reconoce la Declaración Universal de Derechos Humanos, y el caso extremo de pena cruel, inhumana y degradante.

Nombre: Attaullah alias Qasim; Muhammad Azam alias Sharif; Jalal alias Abdul Jalil; Behram Khan; Shafqat Hussain; Muhammad Munir Hussain; Zulfiqar Ali Khan; Mohammad Ameen. Sexo: Hombre

AU: 224/13 ASA:33/010/2013 Fecha de emisión: 17 de agosto de 2013