Document - Corée du Sud. Amnesty International salue le 10e anniversaire de la Commission des droits humains mais reste préoccupée par le manque d'indépendance de l'institution

AMNESTY INTERNATIONAL

AMN ISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA

30 de noviembre de 2011

Índice: ASA 25/016/2011

Amn istía Internacional se congratula por el X aniversario de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea, aunque le preocupa su falta de independencia

Amnistía Internacional se congratula por el X aniversario de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea, celebrado el 25 de noviembre, aunque sigue preocupada por la pérdida, en los últimos años, de parte de la independencia y de la credibilidad de la organización.

A lo largo de sus diez años de historia, la Comisión ha adoptado una postura positiva en cuestiones clave de derechos humanos en Corea del Sur. Esto incluye la petición de la abolición de la pena de muerte y la solicitud al gobierno de que reforme la Ley de Seguridad Nacional que se viene aplicando para violar los derechos humanos a la libertad de expresión y de asociación. La Comisión también ha realizado investigaciones sobre los derechos de los trabajadores migrantes en Corea del Sur y ha pedido al gobierno que reconozca el derecho de estos trabajadores a formar sindicatos y a incorporarse a los sindicatos de su elección.

Sin embargo, en 2010 la Comisión se redujo en un 21 por ciento, lo que conllevó a su vez una reducción significativa de su capacidad y eficacia, y fue en detrimento de su independencia y credibilidad.

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU expresó gran preocupación por el impacto de los recortes en la independencia de la Comisión y recomendó que el gobierno le asignara recursos humanos y económicos suficientes.

La independencia respecto del gobierno, garantizada en parte por la provisión de fondos suficientes, es uno de los principios clave de los Principios de París relativos al estatuto y funcionamiento de las instituciones nacionales de protección y promoción de los derechos humanos, que son las normas mínimas que han de cumplir dichas instituciones para ser consideradas legítimas.

En 2010 Amnistía Internacional expresó su preocupación por la independencia y eficacia de la Comisión ante los nombramientos de miembros aparentemente basados en motivaciones políticas. Se ha nombrado a miembros de la Comisión con poca experiencia en derechos humanos y sin realizar una consulta amplia con los grupos de la sociedad civil y otras partes interesadas, lo que pone en peligro la credibilidad de la organización. A Amnistía Internacional le sigue preocupando que el proceso de nombramientos no sea lo bastante transparente para garantizar la independencia de los miembros de la Comisión.

Además, a Amnistía Internacional le preocupa el hecho de que, desde 2009, la Comisión guarda silencio sobre cuestiones significativas de derechos humanos. Entre ellas figuran las polémicas investigaciones del programa PD Notebook, de la cadena de televisión MBC, que fue acusado de “difundir rumores falsos” sobre las importaciones de carne de vacuno de Estados Unidos; la vigilancia a que fue sometido Frank La Rue, relator especial de la ONU sobre la libertad de opinión y de expresión, durante su visita en 2010; y el uso continuado de las detenciones y de las investigaciones en aplicación de la Ley de Seguridad Nacional para hostigar a personas que ejercen pacíficamente la libertad de expresión y de asociación.

Durante su visita de 2010 a Corea del Sur, Frank La Rue expresó asimismo su preocupación por el hecho de que la Comisión Nacional de Derechos Humanos guardase silencio sobre cuestiones clave de derechos humanos del país. También animó a las autoridades surcoreanas a que aplicaran la totalidad de las recomendaciones formuladas por la Comisión, y pidió a ésta que fuera más proactiva a la hora de examinar y denunciar públicamente las violaciones de derechos humanos.

Una institución nacional de derechos humanos independiente y dotada de plenas facultades, que goce de la confianza de la sociedad civil, sobre todo de la comunidad local de derechos humanos, puede desempeñar un papel vital en la promoción y protección de los derechos humanos en Corea del Sur.

Ahora que la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Corea celebra diez años de promoción y protección de estos derechos en Corea del Sur, Amnistía Internacional insta a los dirigentes de la Comisión y al gobierno surcoreano a que garanticen que este organismo cuenta con las facultades necesarias para actuar como una institución nacional de derechos humanos independiente, efectiva y con credibilidad.

FIN/