Document - Corée du Sud. Amnesty International se félicite que la Corée du Sud n'ait procédé à aucune exécution depuis 5 000 jours

AMNESTY INTERNATIONAL

AMN ISTÍA INTERNACIONAL

DECLARACIÓN PÚBLICA

Índice AI: ASA 25/011/2011

Jueves 8 de septiembre

Am nistía Internacional acoge con satisfacción los 5.000 días sin ejecuciones en Corea del Sur

Amnistía Internacional expresa su satisfacción por el hito de hoy, fecha en que se cumplen 5.000 días sin ejecuciones en Corea del Sur, y pide al parlamento de este país, la Asamblea Nacional, que aproveche la oportunidad que ofrece este aniversario y dé el paso definitivo de abolir la pena de muerte en la ley.

Las últimas ejecuciones realizadas en Corea del Sur fueron en diciembre de 1997, día en que fueron ejecutadas 23 personas. A fecha de hoy, sigue habiendo 60 personas condenadas a muerte en el país.

Hay un proyecto de ley encaminado a la abolición de la pena capital en espera de ser estudiado por el Comité para Asuntos Legales y Judiciales de la Asamblea Nacional. Aunque han pasado 5.000 días desde que se llevaron a cabo las últimas ejecuciones en el país, la eliminación de la pena de muerte de la legislación nacional es el único modo de garantizar que no hay un retroceso para violar los derechos humanos esgrimiendo la justicia como excusa.

La pena de muerte viola el derecho a la vida y es la pena cruel, inhumana y degradante por antonomasia. Su aplicación suele ser discriminatoria y se emplea de un modo desproporcionado contra los pobres y otros grupos marginados.

Aunque los gobiernos justifican muchas veces la retención de la pena de muerte como una medida efectiva de seguridad pública, no hay pruebas convincentes de que sirva para disuadir de la delincuencia con más eficacia que otras penas. El estudio más reciente de la ONU al respecto llega a la misma conclusión.

En algunos países, los defectos del proceso judicial se ven exacerbados por conductas impropias de la acusación, la falta de independencia del poder judicial y una representación legal inadecuada. Mientras exista la pena de muerte, no se podrá eliminar el riesgo de ejecutar a personas inocentes.

Existe un impulso real hacia la abolición mundial de la pena de muerte: a día de hoy, más de dos tercios de los países del mundo la han abolido en la ley o en la práctica, y menos de la mitad de los países retencionistas realizan ejecuciones con regularidad. Incluso en los países en los que el apoyo a esta pena sigue siendo fuerte, se han adoptado medidas para restringir su uso o abolirla en la legislación. En Estados Unidos, tres estados han abolido la pena capital para todos los delitos desde 2007.

En diciembre de 2010, la Asamblea General de la ONU adoptó con más apoyo que nunca la tercera resolución en la que se pide el establecimiento de una moratoria de las ejecuciones con el fin de abolir la pena de muerte.

En Asia y Oceanía, de 41 países, sólo 14 son retencionistas y uno de ellos, Mongolia, no ha llevado a cabo ninguna ejecución desde 2008. Como reflejo del compromiso con la abolición en toda la región, en 2006 se creó una red regional independiente para la abolición de la pena capital, la Red Asiática contra la Pena de Muerte, que tiene miembros de 23 países.

En febrero de 2010, en una resolución aprobada por cinco votos a favor y cuatro en contra, el Tribunal Constitucional de Corea del Sur declaró que la pena capital no violaba “la dignidad y el valor humanos” protegidos por la Constitución. Sin embargo, dos de los cinco magistrados que mantuvieron la constitucionalidad de la pena afirmaron que sería deseable que hubiera leyes para abolirla o modificarla. Amnistía Internacional insta a las autoridades de Corea del Sur a que actúen con carácter urgente para abolir la pena de muerte.