Document - Inde: L'escalade des violences religieuses doit cesser

Servicio de Noticias 016/99

Índice AI: ASA 20/03/99/s

25 de enero de 1999



India: La violencia religiosa alcanza niveles inaceptables


El espantoso homicidio de un misionero cristiano y dos de sus hijos, cometido en el estado oriental de Orissa el sábado por la mañana, es el más gravede la larga lista de actos de violencia contra las minorías religiosas que se han cometido en la India en los últimos meses, ha dicho hoy Amnistía Internacional.


Graham Stewart Staines, de 58 años de edad, y sus hijos Philip y Timothy, de 10 y 7 respectivamente, se encontraban durmiendo en su camioneta en el pueblo de Manoharpur, en el distrito de Keonjhar, cuando, se informa, fueron atacados por una turba de entre cincuenta y cien personas armadas con arcos y flechas, que prendieron fuego al vehículo.


«Las autoridades estatales y del gobierno central de la India tienen que tomar todas las medidas que sean necesarias para prevenir más actos de violencia contra las minorías religiosas», ha instado Amnistía Internacional.


La organización se hace eco de la condena universal que ha producido el homicidio de Graham Stewart Staines y sus hijos, y ve con satisfacción las medidas que han tomado las autoridades de Orissa para investigar el incidente, detener a los responsables y llevarlos ante la justicia.


La violencia contra las minorías religiosas, principalmente cristianas, está escalando por toda la India. En el estado occidental de Gujarat, los actos violentos contra la propiedad de los cristianos persisten, habiéndose informado del ataque contra dos centros de plegaria en el distrito de Surat el 22 de enero.


Estos nuevos episodios de violencia tuvieron lugar el día en que el ministro principal rechazó un informe preliminar de la Comisión Nacional para las Minorías sobre la situación en Gujarat, tachándolo de «parcial e injusto». El informe descubrió que los ataques contra los cristianos y su propiedad se estaban efectuando con el permiso tácito de los grupos hindúes, y criticaba el papel del gobierno de Gujarat por no proteger a las minorías.


En las últimas semanas, Amnistía Internacional ha escrito tanto al gobierno de Gujarat como al de la Unión India pidiéndoles encarecidamente que hagan algo para prevenir más actos de violencia contra personas y propiedades.


«El gobierno de la India tiene la obligación de garantizar a todos sus ciudadanos el derecho a la seguridad de la persona y a la protección contra la violencia, ya sean los funcionarios del Estado u otras personas o grupos los que inflijan tal violencia», ha dicho la organización.


«Estos derechos, así como el derecho a la libertad de culto, están garantizados en la Declaraciňn Universal de Derechos Humanos y reflejados en la Constitución de la India.»


Amnistía Internacional ve con suma preocupación el hecho de que los grupos y asociaciones políticas hindúes de extrema derecha –entre los que figuran la Asociación de Voluntarios Nacionales (Rashtriya Swayamsevak Sang, RSS), el Consejo Mundial Hindú (Vishwa Hindu Parishad, VHP), y el Bajrang Dal, el brazo militante y entrenado del Consejo Mundial Hindú–, no hayan denunciado claramente los actos de violencia y hayan hecho declaraciones públicas que hayan podido incitar a la violencia.


Información general


En los últimos meses, la India ha sido testigo de una serie de ataques contra las minorías religiosas, principalmente contra los cristianos en el estado occidental de Gujarat, donde se ha prendido fuego a varias iglesias y atacado a varias personas.


También se han producido numerosos incidentes en muchas otras partes de la India, como en Bihar, Madhya Pradesh, Maharashtra, Bengala Occidental y Uttar Pradesh; y se han expresado temores de que estos ataques se hayan llevado a cabo bien directamente, bien con el permiso tácito de grupos hindúes de extrema derecha vinculados al partido gobernante Bharatiya Janata, como el Consejo Mundial Hindú y el Bajrang Dal. Estos grupos han expresado abiertamente su oposición a la presunta conversión forzada de la población tribal y otras personas que se atribuye a los misioneros cristianos, y han justificado los ataques contra los cristianos y su propiedad y propugnado que se los expulse del país.


El asesinato de Graham Stewart Staines y sus dos hijos fue perpetrado en el pueblo de Manoharpur, en el distrito Keonjhar de Orissa, en la madrugada del 24 de enero. Los habitantes de la localidad fueron al parecer agredidos cuando intentaron socorrerlos. La policía ha afirmado que la turba cantaba consignas del Bajrang Dal y que la encabezaba un hombre conocido en la zona por el fanatismo de sus creencias hindúes y su oposición a las minorías. Se ha presentado una denuncia ante la policía, y unas cincuenta personas han sido detenidas. También se ha ordenado una investigación a cargo del comisionado de la división fiscal. El archivo policial de la zona también muestra un incremento reciente de los ataques contra las minorías religiosas, incluyendo la musulmana, por parte de los grupos nacionalitas hindúes de extrema derecha.


Gran parte de la violencia contra los cristianos se ha centrado en las áreas marginales de la India, donde los misioneros cristianos tradicionalmente desempeñan sus actividades de desarrollo con las comunidades tribales y dalit (castas clasificadas), y organizan servicios de salud y educación. Algunos observadores han comentado que los miembros de las comunidades cristianas están siendo atacados por el apoyo que prestan a las personas marginadas social y económicamente, que los poderosos intereses locales consideran una amenaza.