Document - FIDJI : La justice ne doit pas être sélective

AMNISTÍA INTERNACIONAL

COMUNICADO DE PRENSA



Índice AI: ASA 18/001/2002/s (Público)

Servicio de Noticias 207/02

14 de noviembre de 2002


Fiyi: La justicia no debe ser selectiva



Con motivo de la condena hoy de 15 soldados declarados culpables de amotinamiento, Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades de Fiyi que no sean selectivas al administrar justicia y juzgar a presuntos golpistas y que investiguen la tortura y los homicidios de amotinados cometidos por el ejército.


El capitán Shane Stevens, cabecilla de un motín que tuvo lugar en el ejército de Fiyi, ha sido condenado a muerte por un consejo de guerra, si bien se le ha conmutado la pena por cadena perpetua. A otros 13 acusados les han impuesto penas de entre 8 y 18 años de cárcel. Hay otros 25 hombres en espera de juicio en relación con el motín.


Amnistía Internacional ha pedido a las autoridades que investiguen los casos de tortura de presuntos amotinados a manos de militares, en cuatro de los cuales la víctima murió a causa de las palizas sufridas.


«El gobierno de Fiyi debe garantizar que se investigan las violaciones graves de derechos humanos y que se pone a disposición judicial a todos los responsables— ha manifestado la organización, y ha añadido—: Se debe hacer justicia tanto a los que perdieron la vida a manos de los amotinados como a los que murieron o fueron torturados a manos del ejército. Dos años después de los hechos, los militares parecen estar protegiendo a los presuntos autores de las ejecuciones extrajudiciales y la tortura de detenidos para impedir que sean juzgados.»


En 2001 quedó estancada una investigación policial de lo ocurrido debido la falta de cooperación del ejército, que impidió a la policía entrevistar y llevar a los tribunales a los presuntos responsables.


«Todos los miembros de las fuerzas de seguridad que puedan haber cometido violaciones de derechos humanos deben ser enjuiciados de acuerdo con las normas internacionales pertinentes, que se aplican por igual a quienes participaron en el motín y a quienes lo reprimieron», ha explicado Amnistía Internacional.


La organización ha pedido también a las autoridades que, aprovechando que en marzo de 2002 se eliminó la pena de muerte del Código Penal, la supriman también en la jurisdicción militar.


Información general

El 2 de noviembre de 2000, seis meses después de haber tenido lugar un golpe de Estado violento, la unidad de élite del ejército conocida como Guerra Contrarrevolucionaria se amotinó en el cuartel Queen Elizabeth de Suva, la capital, con objeto de reemplazar a un jefe militar, el contraalmirante Voreqe Bainimarama.


Reprimido el motín, en el que murieron tres soldados, se arrestó a muchos miembros de la unidad. Según testigos, los soldados los golpearon brutalmente después de arrestarlos. Cuatro de ellos murieron a causa de las palizas y al menos seis más sufrieron lesiones por las que tuvieron que recibir atención hospitalaria. Durante muchas semanas se impidió a los familiares y abogados de los arrestados, así como a las organizaciones no gubernamentales, el acceso a ellos.


En mayo de 2001, la policía de Fiyi reunió pruebas que permitían acusar de asesinato a soldados que presuntamente habían matado a golpes a los arrestados; pero parece que el ejército impidió a la policía entrevistar y llevar a los tribunales a los sospechosos.



Documento público

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